Reza y Comparte Juvenil. Guía de Oración. INICIO

Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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martes, 5 de marzo de 2019

CUARESMA, PAPA FRANCISCO

REZA Y COMPARTE JUVENIL
MENSAJE CUARESMA, PAPA FRANCISCO
             “La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios”
Hace una llamada a la conversión mediante el ayuno, la oración y la limosna.
“Que nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación, que ‘será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios’. No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales”.
…
Un fragmento para leer, reflexionar, rezar (interiorizar, observar, invocar a Dios, decidir junto con Jesús y el Espíritu)
2. La fuerza destructiva del pecado
Efectivamente, cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas —y también hacia nosotros mismos—, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca.
Entonces, domina la intemperancia y eso lleva a un estilo de vida que viola los límites que nuestra condición humana y la naturaleza nos piden respetar, y se siguen los deseos incontrolados que en el libro de la Sabiduría se atribuyen a los impíos, o sea a quienes no tienen a Dios como punto de referencia de sus acciones, ni una esperanza para el futuro (cf. 2,1-11). Si no anhelamos continuamente la Pascua, si no vivimos en el horizonte de la Resurrección, está claro que la lógica del todo y ya, del tener cada vez más acaba por imponerse.
Como sabemos, la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo.
El hecho de que se haya roto la comunión con Dios, también ha dañado la relación armoniosa de los seres humanos con el ambiente en el que están llamados a vivir, de manera que el jardín se ha transformado en un desierto (cf. Gn 3,17-18). Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás.
Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. El pecado que anida en el corazón del hombre (cf. Mc 7,20-23) —y se manifiesta como avidez, afán por un bienestar desmedido, desinterés por el bien de los demás y a menudo también por el propio— lleva a la explotación de la creación, de las personas y del medio ambiente, según la codicia insaciable que considera todo deseo como un derecho y que antes o después acabará por destruir incluso a quien vive bajo su dominio.
3. La fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón

sábado, 15 de julio de 2017

LIBERTAD DE LOS HIJOS DE DIOS


GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 16-07-17



GUÍA: Libertad de hijos de Dios... Se derrama sobre nuestra mente y corazón. Libertad que suelta las ataduras. ¿Te sientes libre? Vas hacia esa libertad abierta al bien y a la verdad? Contemplas tus ataduras en tu pensamiento, en tus palabras, en tus actuaciones. Las contrastas con lo que Jesús indica y quiere. ¿Coinciden?
SILENCIO QUE ADORA EN LA VERDAD Y EL BIEN. SILENCIO QUE SE DEJA LIBERAR, PARA SER VERDADERO HIJO DE DIOS, JUNTO CON JESÚS


De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,18-23):

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

GUÍA: Los trabajos de ahora serán superados por la libertad de los hijos de Dios.  Tu trabajar, tus esclavitudes serán vencidas. Reconócelas y considera la victoria de Jesús sobre todas ellas.

Las primicias del Espíritu nos revelan como hijos y agraciados. En silencio descubrimos la luz del Espíritu y la eficacia de su salvación. SILENCIO DE REVELACIÓN, DE SALVACIÓN Y ADORACIÓN

Del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»


GUÍA: Examina tu tierra. Valora tus condicionamientos. Analiza las cosas en que das fruto y aquellas en que no lo das. La semilla de la Palabra caída en tu tierra ¿Llega a dar fruto? ¿Qué fruto da?
Padre, aquí estamos. Tu Palabra puede cambiar nuestros resultados.  Ven Espíritu de Dios y transforma la vida desde lo más profundo del ser: ser hijos de Dios.  SILENCIO D EOFRENDA, DE PETICIÓN, DE ESPERANZA.

CENTRAMOS NUESTRA SÍNTESIS.

OFRECEMOS, DAMOS GRACIAS, PEDIMOS PERDÓN Y FUERZA

INVOCAMOS A MARÍA, que nos acompañe

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS

CANTAMOS
Un sembrador fue a sembrar
lo mejor de su semilla.
Parte caía en el surco;
parte en la orilla.



La primera daba fruto
porque el agua la asistía;
la segunda se agostaba
y se moría.

Ni es culpa del sembrador,
ni es culpa de la semilla.
La culpa estaba en el hombre
y en cómo la recibía. (Bis)

El sembrador que sembraba
desde el comienzo sabía
que dependía del suelo
la suerte de la semilla.

Y sabía el sembrador
que el fruto tiene razones
en los motivos que mueven
los corazones.