Reza y Comparte Juvenil. Guía de Oración. INICIO

Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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viernes, 3 de enero de 2020

NOS HA BENDECIDO EN CRISTO


REZA Y COMPARTE JUVENIL

NOS HA BENDECIDO EN CRISTO

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL

GUÍA: Oración, encuentro, Palabra, silencio. Son palabras y elementos de la oración. Las vivimos, acogemos y hacemos una realidad que nos acerca a Dios: Padre, Hijo y Espíritu. Sencillamente, con humildad nos acercamos al Niño de Belén y dejamos que nos hable de nuestra vida, de lo que realizamos y de lo que no realizamos, por desgana, comodidad, falta de ilusión o de fe. En este espacio escuchamos, nos sentimos interpelados y vemos qué nos pide el Niño. ¿Qué podemos hacer mejor? SILENCIO DE ENCUENTRO, DE GRACIAS, DE PERDÓN, DE HACER CAMINO.

R/. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Del apóstol san Pablo a los Efesios (1,3-6.15-18):

Bendito sea el Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
Él nos eligió en Cristo, antes de la fundación del mundo
para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor.
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
según el beneplácito de su voluntad,
a ser sus hijos,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
Por eso, habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mis oraciones, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

GUÍA: Nos ha elegido y bendecido en Cristo. Sus bendiciones y su amor descansan sobre cada uno de nosotros. Renovamos nuestra fe y compromiso como cristianos.  Que seamos intachables en el amor. Que seamos sus hijos amados y que aman a tan buen Padre. Que con Jesús, seamos alabanza y gloria en lo que él quiere para nosotros. Fortalece, Padre, nuestra fe, nuestra esperanza, nuestro amor. Danos esa sabiduría necesaria para conocer más a Jesús y para actuar en sus caminos. SILENCIO DE CONFIANZA, FE, AMOR DE HIJOS Y DE HERMANOS.

Del santo evangelio según san Juan (1,1-18):

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,

ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


GUÍA: El verbo, la Palabra se hizo carne. Habitó entre nosotros. Se hizo uno de los nuestros. Admiramos su presencia en Belén, en tantas personas buenas, en nuestra vida de cada día. Agradecemos su estar con nosotros y le pedimos la fortaleza para ser constantes en la fe, que nuestra esperanza sea sincera y nuestro amor verdadero, para él y para los hermanos. Nos dejamos acariciar  por su mirada pacificadora y fiel. ¿Qué podemos regalarle?  SILENCIO DE AMISTAD, ENCUENTRO, COMPROMISO.  

SINTETIZAMOS NUESTRA ORACIÓN, LA PRESENTAMOS EN UNA FRASE.

CONFIANZA, GRACIAS, ADORACIÓN, OFRENDA.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA, QUE NOS ACOMPAÑE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE COMO JESÚS: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS

Nunca suenan las campanas

Nunca suenan las campanas
con tan dulce claridad
como cantando las glorias
de la hermosa Navidad.

Es porque cantan la noche feliz,
es porque cantan la noche sin par
en que Dios Niño ha nacido
y en el mundo ha de reinar.

Es la voz de las campanas
eco de angélico son;
es el anuncio festivo
de gloria y de redención.

En todas partes se oye
su dulce y claro sonar;
en las montañas y valles,
y en las orillas del mar.


viernes, 15 de noviembre de 2019

“IMITAR NUESTRO EJEMPLO”


REZA Y COMPARTE JUVENIL

“IMITAR NUESTRO EJEMPLO”

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 17-11-19

GUÍA: Con las palabras de san Pablo, nos invitas, Jesús, a orar y encontrarnos contigo. Él no se esconde, como tampoco tú te escondiste. Alienta nuestros pasos por tus caminos. Que aprendamos a seguirte en rectitud, confianza y amor. Que nuestra actitud sea atenta al bien de todos, que nuestro esfuerzo compartido construya la comunidad. Que el Espíritu nos fortalezca en la fe y en el amor generoso que produce la alegría y la unión en el campo que nos encargas. Acompaña nuestra oración. SILENCIO REFLEXIVO, ATENTO A TU QUERER Y ATENTO A LAS NECESIDADES DE LOS OTROS.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (3,7-12):

Hermanos:
Ya sabéis vosotros cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: No vivimos entre vosotros sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros.
No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar.
Además, cuando estábamos entre vosotros, os mandábamos que si alguno no quiere trabajar, que no coma.
Porque nos hemos enterado de que algunos viven desordenadamente, sin trabajar, antes bien metiéndose en todo.
A esos les mandamos y exhortamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

GUÍA: Pablo nos enseña a trabajar apoyados en Jesús, el Señor. Ser colaboradores del Padre Dios en todo lo que hacemos. Recibir su Espíritu que nos acompaña en la extensión del bien y del Reino de Dios. ¿Qué decimos nosotros? Acojamos con humildad y empeño su invitación. SILENCIO DE ACOGIDA, DE FIDELIDAD, DE PRESENCIA.

 Del santo evangelio según san Lucas (21,5-19):        

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:
«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».
Ellos le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él dijo:
«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos.
Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.
Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».
Entonces les decía:
«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes.
Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.
Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.
Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».


GUÍA: El templo, signo de la presencia de Dios, será destruido. Serán perseguidos los discípulos de Jesús. El Padre cuida de vosotros, con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas. El momento era conflictivo entonces y lo puede ser ahora. La fe, la oración, eucaristía, trabajo responsable, amor,  nos abrirán los caminos que Dios busca para nuestro tiempo. Reflexionemos y decidamos. SILENCIO DE VALORACIÓN, ENCUENTRO Y COMPROMISO,

RECOGEMOS NUESTRO ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

ESCUCHA, REFLEXIÓN, CONFIANZA, AMOR.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE Y AMIGA

NOS DIRIGIMOS AL PADRE DIOS CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS

Vine a adorar a Dios.


viernes, 8 de noviembre de 2019

OS DARÁ FUERZAS



REZA Y COMPARTE JUVENIL

OS DARÁ FUERZAS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 10-11-19

GUÍA: Vienes a la oración. ¿Qué buscas? ¿Qué esperas? .  El Salmo 129, 130, dice Mi alma espera en el  Señor, como el centinela la aurora. El pararse y retirarse del movimiento de la calle, para  acercarse a Dios nos ayuda a alabar a nuestro Dios, a esperar su ayuda y su fuerza. Dilo con fe, esperando su misericordia. Jesús se retiraba para  orar. Le pedimos que nos acompañe y disponga nuestro corazón ante el Padre Dios y que nos envíe su Espíritu. SILENCIO PARA LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR


 Del segundo libro de los Macabeos (7,1-2.9-14):

En aquellos días, sucedió que arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la ley. Uno de ellos habló en nombre de los demás:
«Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres».
El segundo, estando a punto de morir, dijo:
«Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el Rey del universo nos resucitará para una vida eterna».
Después se burlaron del tercero. Cuando le pidieron que sacara la lengua, lo hizo enseguida y presentó las manos con gran valor. Y habló dignamente:
«Del Cielo las recibí y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios».
El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos.
Cuando murió este, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba a punto de morir, dijo:
«Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se tiene la esperanza de que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida».

GUÍA: El libro de los Macabeos narra el martirio que sufren una madre y sus siete hijos por defender y cumplir la ley de Dios. Descubrimos su fe, su obediencia y amor al Dios en quien creen. En nuestro mundo hay mártires que están dando su vida por defender la fe, confesarla con sus palabras y con sus acciones. ¿Tienes dificultades para vivir tu fe. Y la vives de verdad? A veces no tenemos dificultades pero tampoco nos molestamos en cumplirla: mandamientos, sacramentos, compromisos, vida social…oración. Examinamos nuestros gestos o actos que dice que somos cristianos. ¿Ayudamos a que Dios, Jesús, sea conocido y respetado allí donde estemos? SILENCIO DE REFLEXIÓN Y RESPUESTA, COMPROMISO.

R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (20,27-38):

En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y preguntaron a Jesús:
«Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y de descendencia a su hermano . Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer».
Jesús les dijo:
«En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección.
Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos».

GUÍA: Una pregunta por parte del saduceo y una respuesta por parte de Jesús. Nos fijamos en la frase: Dios es Dios de vivos. Para él todos están vivos. Visualizamos el poder de Dios sobre todos sus hijos y todos vivos.  Nos sentimos sus hijos y agradecemos la vida, Agradecemos nuestra vida y la de quienes viven en él. En la viva y en la muerte somos de Dios. SILENCIO DE ESPERANZA, DE FE, DE AGRADECIMIENTO.

·         RECOGEMOS LA ORACIÓN, UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.

·         AGRADECEMOS, CONFIAMOS, OFRECEMOS, ADORAMOS.

·         INVOCAMOS LA PRESENCIA DE MARÍA NUESTRA MADRE Y MAESTRA.

·         NOS DIRIGIMOS AL PADRE JUNTO CON JESÚS: PADRE NUESTRO

CANTAMOS
                El coro Cantate Domino Canticum novum de la Arquidiócesis de Medellín.

Desde los pueblos y ciudades, vamos hacia Ti.  Desde los valles y las montañas, vamos… Desde las chozas y las casas, vamos… Desde las fábricas y oficinas, vamos…
Ciudad celeste, tierra del Señor, gloria a ti, Iglesia santa, patria de la cristiandad, que algún día en tu recinto consigamos la unidad.
Todos unidos a los pastores, vamos hacia Ti Todos unidos en una fe, vamos… Todos armados de fortaleza, vamos… Todos ardientes de caridad, vamos…
 Llenos de angustias y de esperanzas, vamos… Llenos de penas y de alegrías, vamos… Llenos de gracias y de flaquezas, vamos… Llenos de bienes y necesidades, vamos…



viernes, 1 de noviembre de 2019

QUE OS HAGA DIGNOS


  
REZA Y COMPARTE JUVENIL

QUE OS HAGA DIGNOS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL  03-11-19

GUÍA: Dios os haga dignos… Un título que nos toca hasta el fondo en el interior de lo que somos. Nos haga dignos y seamos instrumentos válidos en sus manos. Padre, aquí estamos. Sacia nuestra sed de ti y de tu presencia, haciéndonos dignos hijos tuyos. Que estas palabras calen la mente y el corazón. Que Jesús nos dé su Espíritu para acercarnos a ti. SILENCIO DE CONSCIENCIA, DE PETICIÓN, DE PRESENCIA.

R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,11–2,2):

Hermanos:
Oramos continuamente por vosotros, para que nuestro Dios os haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe. De este modo, el nombre de nuestro Señor Jesús será glorificado en vosotros y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
A propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima.

GUÍA: Que Dios lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe. Repetimos esta frase y hacemos nuestra la petición. Hacer el bien y la tarea de la fe. ¿Qué significa esto en nuestra vida? ¿Tiene algún valor?. Padre, tú esperas nuestra respuesta en todo momento. Que sepamos ser sinceros y entregados a tu causa y a tu reino. Fortalece nuestra fe. SILENCIO DE FE, DE CONFIANZA, DE PETICIÓN Y ENTREGA

Del santo evangelio según san Lucas (19,1-10):

EN aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad.
En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo:
«Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa».
Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban diciendo:
«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador».
Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor:
«Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Jesús le dijo:
«Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

GUÍA: Zaqueo trataba de ver quién era Jesús. Un caso semejante al tuyo y al mío. Queremos conocer a Jesús. La gente no le permitía verle y sube a un árbol. Deja su ambiente y Jesús se fija en él, en ti, en mí. Escuchamos su voz: Voy a tu casa, Zaqueo. Acogemos su palabra. Nos dejamos envolver por su presencia y vemos si respondemos como Zaqueo. El hombre cambia totalmente su actitud y ¿nosotros?. Te pedimos, Jesús, que cambies nuestro corazón. Logra para cada uno de nosotros  que hoy sea un día de salvación. SILENCIO REFLEXIVO, CONTEMPLATIVO, DE COMPROMISO.

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

CONFIANZA, FE, AMOR, OFRENDA.

INVOCAMOS A MARÍA QUE ORA CON NOSOTROS, Y ACOMPAÑA EN EL CAMINO.

LE DECIMOS AL PADRE, CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO

Creo en Jesús, creo en Jesús/ Él es mi amigo, es mi alegría,/ Él es mi amor.

Creo en Jesús, creo en Jesús,/Él es mi Salvador.

Él llamó a mi puerta,/me invitó a compartir su heredad.
Seguiré a su lado,/llevaré su mensaje de paz.
Ayudó al enfermo y le trajo la felicidad./
Defendió al humilde,/combatió la mentira y el mal.

Día y noche (Creo en Jesús)./El está a mi lado (Creo en Jesús).
Sigo sus palabras (Creo en Jesús)./Doy por Él la vida (Creo en Jesús).
Es mi salvador.
Enseñó a Zaqueo a partir su hacienda y su pan.
Alabó a la viuda porque dio cuanto pudo ella dar.
Aleluya (Creo en Jesús).
Él es el mesías (Creo en Jesús).
Él es mi esperanza (Creo en Jesús).
Vive para siempre (Creo en Jesús).
Es mi salvador.





viernes, 18 de octubre de 2019

NUESTRO AUXILIO... EL SEÑOR



REZA Y COMPARTE JUVENIL

NUESTRO  AUXILIO... EL SEÑOR

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 20-10-19

GUÍA: Comenzamos nuestra oración. Es el Domund, día de las Misiones. Nuestra misión eres tú y nuestros hermanos. Ante ti, Señor,  nos sentimos llamados, atraídos y amados. Día a día, nos ponemos en tu presencia y reconocemos tu amor de padre. Te presentamos nuestros fallos y te pedimos perdón en cuanto amor nos falta hacia ti y hacia los hermanos . Necesitamos fortaleza en el camino de tu sabiduría, de tus leyes y deseos. Nuestro auxilio eres tú. Tú el que sustentas nuestro ser, y llevas a buen término cuanto emprendemos. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE ESCUCHA, DE ESPERANZA.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (3,14–4,2):

QUERIDO hermano:
Permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.
Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena.
Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y a muertos, por su manifestación y por su reino:
proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina.

GUÍA: También nosotros conocemos las Escrituras, no siempre nos dejamos educar por ellas. En este día de las Misiones, atentos a tu Palabra, Señor, queremos actuar en verdad, proclamar tu mensaje con la vida y dar testimonio de nuestra fe y nuestra esperanza. Que tu brazo de Padre nos rodee y defienda del mal. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE PERDÓN, DE PETICIÓN.

Del santo evangelio según san Lucas (18,1-8):

En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.
«Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle:
“Hazme justicia frente a mi adversario”.
Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo:
“Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”».
Y el Señor añadió:
«Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?».

GUÍA: Jesús con esta parábola nos presenta a la viuda que pide justicia, y el  juez  le concede la justicia, después de mucha insistencia. ¿Nos parecemos en algo? ¿En nuestro mundo sucede esto?.¿Qué  hacemos nosotros?
Padre, Dios, acudimos a tu bondad y misericordia. Imploramos, clamamos, ¡Cuántas veces lo hacemos y lo hace esta humanidad de la que formamos parte!. Los males nos abruman: Hambre, guerra, violencia, enfermedad, desamor, injusticia. Mira nuestro mundo y transfórmalo por tu gracia. Cuenta con nuestro granito de arena para conseguir un mundo más humano y digno de ti. Que nos sintamos en misión contigo y con toda la Iglesia. SILENCIO DE PRESENCIA, DE AMOR, DE MISIÓN.

RECOGEMOS LA ORACIÓN HECHA: UNA FRASE PARA RECORDAR.

PRESENCIA, ACOGIDA, AGRADECIMIENTO, COMPROMISO.

INVOCAMOS A MARÍA MADRE EDUCADORA DE LA FE.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO


CANTAMOS

Bautizados y enviados, somos la Iglesia de Cristo en misión. En el mundo, nuestros brazos, son el abrazo que viene del Señor.
Que donde haya odio ponga amor, dónde hay guerra lleve paz. Que donde haya hambre sea el pan de la prosperidad. Que donde haya muros seamos puentes de fraternidad. Donde habite el miedo seamos fe, fuerza en la adversidad.
Bautizados y enviados, somos la Iglesia de Cristo en misión. En el mundo, nuestros brazos, son el abrazo que viene del Señor.
Que mi corazón no sea de piedra ante el mundo y su dolor. Que mi voz se eleve fuerte ante cualquier opresión. Que busquemos siempre la justicia y el Reino de Dios. Que el amor y el Evangelio muevan nuestro corazón.
Bautizados y enviados, somos la Iglesia de Cristo en misión. En el mundo, nuestros brazos, son el abrazo que viene del Señor. 

viernes, 11 de octubre de 2019

HASTA LLEVAR CADENAS



REZA Y COMPARTE JUVENIL

HASTA  LLEVAR  CADENAS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 13-10-19

GUÍA: Estamos aquí, Padre. Venimos del camino de la vida. Ahora tu silencio y tu presencia nos llenan de ti, de  tu misericordia y de tu amor. En el silencio te reconocemos como Padre, te amamos como  Hijo, te esperamos como Espíritu que conforta y transforma. Quieres nuestro bien y nuestra alegría. Ser felices nos atrae y tú nos sacias con tu felicidad. Deja que nuestra sed se sacie en ti, en tu amor. SILENCIO DE FE, DE ESPERANZA, DE AMOR.

 De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (2,8-13):
Querido hermano:
Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre ¡os muertos, nacido del linaje de David, según mi evangelio, por el que padezco hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada.
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación y la gloria eterna en Cristo Jesús.
Es palabra digna de crédito: Pues si morimos con él, también viviremos con él;
si perseveramos, también reinaremos con él;
si lo negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel,
porque no puede negarse a sí mismo.

GUÍA: Jesús resucitado, sigues presente en nuestro mundo. Fortaleces a los que se  entregan  a ti. Pablo habla de que lleva cadenas como un malhechor, extendiendo tu palabra. Una Palabra que no está encadenada. Interiorizamos su persecución y la libertad de la Palabra. Jesús, vive en nosotros y que nos unamos a ti y tu Palabra para permanecer fieles al Padre. SILENCIO DE  CONFIANZA, DE ESCUCHA Y FIEL.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,11-19):

Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
«Jesús, maestro, ten compasión de nosotros».
Al verlos, les dijo:
«Id a presentaros a los sacerdotes».
Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias.
Este era un samaritano.
Jesús, tomó la palabra y dijo:
«¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?».
Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado».

GUÍA: Diez leprosos piden la curación. Sólo uno vuelve agradecido. Alaba a Dios por su transformación. Jesús se extraña de que haya vuelto solo. Le manda levantarse. ¿Has pedido la curación, el perdón de las culpas? Que podamos escuchar a Jesús sus palabras: Levántate, continúa la vida, tu fe te ha salvado. Lo visualizamos ante Jesús. Agradecemos su don. SILENCIO DE PETICIÓN, FE, AGRADECIMIENTO,

SINTETIZAMOS LA ORACIÓN: UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.

PROLONGAMOS NUESTROS SENTIMIENTOS: FE, AMOR, PERDÓN, GRACIAS, EMPEÑO.

INVOCAMOS A MARÍA NUESTRA MADRE Y MAESTRA.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE, CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS:
1. Si miro al cielo o miro al mar,
si observo en mi interior, si atento estoy,
si sé escuchar, podré sentir tu voz.
¿Dónde está la razón?
¿Dónde está la fuerza misteriosa que nos da su calor?
La respuesta es el amor.
2. Si veo a un hombre en su dolor
sabiendo sonreír,
sufriendo en él te veo a ti,
y quiero ser mejor.
3. Si veo la mirada azul
de un alma sin maldad,
yo sé que Tú en ella estás,
me miras, Tú, Jesús.
4. Aquel te ofrece su cantar,
y éste su dolor.
El joven su ilusión de amar
y el niño su candor.
5. Si un hombre lucha sin cesar
sirviendo a los demás,
latiendo en él la fuerza está:
tu Espíritu la da.