REZA Y
COMPARTE JUVENIL
VENIDA
DEL ESPÍRITU SANTO
GUIA DE
ORACIÓN J 24-05-26 Domingo
de Pentecostés
GUÍA : A los cincuenta días de la
Resurrección, viene el Espíritu Santo. Los discípulos y María estaban reunidos,
La casa se llenó de viento y quedaron investidos de él y su gracia. Empezaron a hablar otras
lenguas. Cada uno los oía hablar en ropia lengua. Estamos en el grupo y
visualizamos el momento. Nos dejamos invadir por el Espìritu. SILENCIO DE
ACOGIDA,DE INMERSIÓN, DE SABIDURÍA.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,3b-7.12-13):
HERMANOS:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de
ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un
mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la
manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los
miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también
Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados
en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un
solo Espíritu.
GUÍA: Todos hemos recibido el mismo
Espíritu con diferentes dones y carismas. Cada uno lo recibe para su bien y el
bien de todos no sólo para el bien propio. Te haces presente con tus dones.
Espíritu Santo, en tus dones eres espléndido, fuente del mayor consuelo. SILENCIO DE SUPERACIÓN Y DE
ESPERANZA, SILENCIO DE AMOR
Sal
103,1ab.24ac.29bc-30.31.34
R/. Envía
tu Espíritu, Señor,
y
repuebla la faz de la tierra
Bendice,
alma mía, al Señor:
¡Dios
mío, qué grande eres!
Cuántas
son tus obras, Señor;
la tierra
está llena de tus criaturas. R/.
Les
retiras el aliento, y expiran
y vuelven
a ser polvo;
envías tu
espíritu, y los creas,
y
repueblas la faz de la tierra. R/.
Gloria a
Dios para siempre,
goce el
Señor con sus obras;
que le
sea agradable mi poema,
y yo me
alegraré con el Señor. R/.
Secuencia
Ven,
Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequia,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Lectura
del santo evangelio según san Juan (20,19-23):
AL anochecer
de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con
las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en
medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se
llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan
perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
GUÍA:
Paz a vosotros: Como el Padre me envió yo os envío. Momento de escucha
de aceptación de compromiso. Lo que perdonéis quedará perdonado. Lo que
retengáis quedará retenido. Un envío con poderes en nombre de Jesús. Jesús nos
envía por el Bautismo a lo largo del tiempo a anunciar la buena nueva del
evangelio. Pongamos intensidad en nuestra vida cristiana. SILENCIO DE
RECIBIR, COMPARTIR, LLEVAR A OTROS
RECIBIMOS
AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.
PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.
INVOCAMOS
A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO
CANTAMOS: Ven y derrámate sobre este lugar.

















