REZA Y
COMPARTE JUVENIL
TEMA: DIA
DE LA CREACIÓN, 3
Hoy otro fragmento del documento para
el Día de la Creación.
Esperamos que siga gustándoos. Tiene
mucho mensaje para reflexionar y asimilar.
¿ Sacáis conclusiones y decisiones?
MENSAJE
DE SU SANTIDAD PAPA LEÓN XIV
PARA LA
XI JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN 2026 [1 de septiembre de 2026]
«Con sus
espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4)
…
El Papa Benedicto XVI nos recordó que
«los desiertos exteriores
se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores» (Homilía en el Solemne
Inicio del Ministerio Petrino, 24 abril 2005). Esto nos llama a reconocer que
lo que está arruinado en nuestro entorno, de alguna manera también lo está dentro de nosotros. Para
construir una sociedad
pacífica, debemos entonces no sólo reformar estructuras, sino renovar nuestros corazones.
Las causas subyacentes
del conflicto y la explotación de la creación provienen de una crisis ética y cultural,
así como de una pérdida del
sentido de los límites, del deseo de dominación, de la búsqueda del beneficio inmediato y de la
incapacidad de reconocer la
dignidad dada por Dios a cada persona humana.
El adagio
profético «con sus espadas
forjarán arados» (Is 2,4) no es entonces sólo una visión que atañe a las naciones, sino
una llamada a cada persona.
Nos invita a transformar la herida en vida. Sin embargo, esta transformación no
puede ser llevada a cabo por medio de un simple cambio externo, sino que
requiere, a través de nuestra cooperación
con la gracia de Dios, de una conversión personal y colectiva más profunda —un regreso a Dios, que reordene nuestros deseos, sane nuestras heridas y nos
ayude a crecer en la
virtud—.
Con la ausencia de esta transformación
interior, la paz permanecerá
frágil y será efímera. Pero donde los corazones se renuevan, comienzan a abrirse nuevas posibilidades. Lo que
ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida: al cuidado de los pobres, al sustento alimentario de los
hambrientos y al cuidado de la
creación. Este es el camino
de la auténtica conversión ecológica, donde los efectos de nuestro encuentro con Jesucristo se
hacen evidentes en nuestra relación con el mundo que nos rodea (cf. Francisco, Laudato si’, 217). La paz entonces comienza en nuestro corazón y se
proyecta hacia nuestras relaciones, nuestras comunidades y al mundo en
su conjunto.
A pesar de
que los desafíos que
tenemos por delante son enormes,
Dios no nos deja sin los medios para sanar y transformar. En vez de las armas bélicas, el Dios de la paz nos colma
de fuerza para sanar, para reconciliar y construir una civilización del
amor. En este sentido, estamos llamados
al cuidado de los múltiples “ecosistemas” que nos han sido confiados:
los ecosistemas de la creación,
de las relaciones humanas
y los del propio corazón
humano.
Imaginémonos un mundo en el que los esfuerzos que actualmente se invierten en la guerra fueran dirigidos al desarrollo humano
integral, al combate de
la pobreza, a la protección de la dignidad humana y a la reconciliación de la gente que está dividida. Un
panorama así refleja la fe en
la venida del Reino de Dios.
ACCIÓN:
Después de leer, comprender,
reflexionar, comentar con otros ,
asimilamos y decidimos hacer algún
gesto cada día para crear este mundo con la ayuda de Dios. ¿Te parece bien? ¿Cuál? Organízalo. Que
Dios nos ayude.

















