REZA Y
COMPARTE JUVENIL
NO SÓLO
DE PAN VIVE EL HOMBRE
GUÍA DE
ORACIÓN J 22-02-26, I Domingo de
Cuaresma
GUÍA: Jesús se bautiza en el Jordán y
después se retira al desierto. Cuarenta días para la reflexión, la oración,
hablar con Dios y decidir su camino. Está tomando fuerzas para el camino
público con Dios y con el pueblo. Nuestra oración es eso también. El encuentro
con Dios nos aviva el compromiso en la misión. Lo que Dios quiere se nos va
haciendo más claro. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE CONOCIMIENTO, DE DECISIÓN.
Lectura
de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,12-19):
HERMANOS:
Lo mismo que
por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la
muerte se propagó a todos los hombres, porque todos pecaron…
Pues, hasta
que llegó la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputaba porque
no había ley. Pese a todo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso
sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era
figura del que tenía que venir.
Sin embargo,
no hay proporción entre el delito y el don: si por el delito de uno solo
murieron todos, con mayor razón la gracia de Dios y el don otorgado en virtud
de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos.
Y tampoco
hay proporción entre la gracia y el pecado de uno:
pues el
juicio, a partir de uno, acabó en condena, mientras que la gracia, a partir de
muchos pecados, acabó en justicia.
Si por el
delito de uno solo la muerte inauguró su reinado a través de uno solo, con
cuánta más razón los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación
reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo.
En resumen,
lo mismo que por un solo delito resultó condena para todos, así también por un
acto de justicia resultó justificación y vida para todos.
Pues, así
como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos
pecadores, así también por la obediencia de uno solo, todos serán constituidos
justos.
GUÍA: En la carta a los romanos, Pablo nos
presenta el origen y evolución de la historia de la salvación. Lo descubrimos
en el paraíso, el Edén, un tiempo de Historia y el tiempo de Jesucristo. Todo
unido en él. Justifica a todos con su vida, muerte y resurrección. Lo recogemos
en nuestro interior. Nos descubrimos tocados por su gracia y salvados. SILENCIO
DE DESCUBRIR, DE AGRADECER, DE SER.
SALMO
Sal
50,3-4.5-6a.12-13.14.17
R/.
Misericordia, Señor: hemos pecado
V/.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu
inmensa compasión borra mi culpa;
lava del
todo mi delito,
limpia mi
pecado. R/.
V/. Pues yo
reconozco mi culpa,
tengo
siempre presente mi pecado.
Contra ti,
contra ti solo pequé,
cometí la
maldad que aborreces. R/.
V/. Oh,
Dios, crea en mi un corazón puro,
renuévame
por dentro con espíritu firme.
No me
arrojes lejos de tu rostro,
no me quites
tu santo espíritu. R/.
V/.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame
con espíritu generoso.
Señor, me
abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (4,1-11):
EN aquel
tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el
diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin
sintió hambre.
El tentador
se le acercó y le dijo:
«Si eres
Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le
contestó:
«Está
escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la
boca de Dios”».
Entonces el
diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres
Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles
acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las
piedras”».
Jesús le
dijo:
«También
está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo
lo llevó a un monte altísimo y le mostró los
reinos del
mundo y su gloria, y le dijo:
«Todo esto
te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le
dijo Jesús:
«Vete,
Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios,
adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo
dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.
GUÍA: Vamos con Jesús al desierto, nos
unimos a su oración, le descubrimos Hijo para el Padre, hermano y salvador para
nosotros. No sólo de pan vive el hombre, le dice al diablo. O no tentarás al
Señor tu Dios. La tercera: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”.
¿Decimos eso alguna vez en la hora de la tentación?. Que sepamos responder. SILENCIO
DE ESCUCHA, DE DISCERNIMIENTO, DE ELECCIÓN.
RECOGEMOS
NUESTRA ORACIÓN, LO QUE NOS HA LLAMADO LA ATENCIÓN.
OFRECEMOS
NUESTRO CAMINO AL PADRE, AL HIJO Y AL
ESPÍRITU.
INVOCAMOS A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…
CANTAMOS:
Peregrino,
¿a dónde vas?
Si no sabes a dónde ir.
Peregrino, por un camino que va a morir.
Si el
desierto es un arenal,
el desierto de tu vivir,
¿Quién te guía y te acompaña en tu soledad?
/Sólo
Él, mi Dios, que me dio la libertad;
sólo Él, mi Dios, me guiará /2
Peregrino
que a veces vas
sin un rumbo en tu caminar,
Peregrino que vas cansado de tanto andar.
y un rincón para descansar,
¡vuelve, amigo! que aquí en Egipto lo encontrarás.
/Sólo
Él, mi Dios, que me dio la libertad;
sólo Él, mi Dios, me guiará /2
Fuente:
https://youtu.be/Q39VtnfwNpI























