REZA Y COMPARTE
VENID A
LA BODA
GUÍA DE
ORACIÓN 11-10-26 XXVIII Domingo del
Tiempo Ordinario
GUÍA: Preparamos nuestra oración. Dejamos
fuera los pensamientos que nos distraen. Escuchamos la invitación al encuentro
con el Padre Dios, con Jesús su Hijo, y con el Espíritu Santo. Hoy nos habla de
un festejo en el monte santo. Caminamos, observamos, contemplamos, nos sentimos
incluidos en este festín. La Palabra de Dios llega a nuestros oídos y al
corazón. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE COMPAÑÍA, DE ESCUCHA.
Lectura
de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4,12-14.19-20):
Sé vivir en
pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el
hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta.
En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación. En pago, mi Dios
proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su
espléndida riqueza en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, la gloria por los
siglos de los siglos. Amén.
GUÍA: Estoy entrenado para todo. Pablo ha
dado su respuesta y se ha entregado a su tarea, su invitación. Todo lo puedo en
aquel que me conforta. La fortaleza de Pablo nos admira y nos hace pensar en
nuestra respuesta. Padre, Dios, aviva nuestro amor, y respeto a tu invitación
que sepamos llegar a tu mesa con el traje nuevo que nos prepara para el convite
de tu pan. SILENCIO DE COMPRENSIÓN, DE IDENTIFICACIÓN, DE UNIÓN.
SALMO
Sal 22, 1-6
R/. Habitaré
en la casa del Señor
por años sin
término
El Señor es
mi pastor, nada me falta:
en verdes
praderas me hace recostar;
me conduce
hacia fuentes tranquilas
y repara mis
fuerzas. R/.
Me guía por
el sendero justo,
por el honor
de su nombre.
Aunque
camine por cañadas oscuras,
nada temo,
porque tú vas conmigo:
tu vara y tu
cayado me sosiegan. R/.
Preparas una
mesa ante mí,
enfrente de
mis enemigos;
me unges la
cabeza con perfume,
y mi copa
rebosa. R/.
Tu bondad y
tu misericordia me acompañan
todos los
días de mi vida,
y habitaré
en la casa del Señor
por años sin
término. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):
En aquel
tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos
sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un
rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los
convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados,
encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros
y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no
hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les
echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en
cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego
a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los
convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos
los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos
y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete
se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó
en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí
sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los
camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí
será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y
pocos los escogidos.»
GUÍA: GUÍA: Venid a la boda. Dice
el Señor. Él invita y espera una respuesta positiva. Aquellos invitados no
respondieron. Ahora nos toca responder a nosotros. Somos invitados y puede ser
que no demos respuesta, que pasemos de largo a esa invitación, que tengamos
muchas cosas que hacer o que nos interesan más. Él sigue invitando a otros.
¿Dónde te colocas tú? SILENCIO DE ACERCAMIENTO, DE BÚSQUEDA, DE RESPUESTA.
RECOGEMOS
LOS PASOS DE LA ORACIÓN, PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS, UNA FRASE QUE NOS LLAMA LA
ATENCIÓN.
INVOCAMOS
A MARÍA Y AL ESPÍRITU SANTO NOS
ACOMPAÑEN ES LA ORACIÓN Y EL EL CAMINO QUE QUEREMOS HACER.
HABLAMOS
CON NUESTRO PADRE DIOS CON LA PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO.
CANTAMOS:
Do Fa Do
ES CRISTO QUIEN INVITA, ALEGRA EL CORAZÓN
Fa Do lam rem Sol Do
VISTE EL ALMA DE FIESTA, QUE VIENE TU SEÑOR (bis).
Do
Llevaremos tu paz,
Fa rem Sol Do
a los pueblos envueltos en la guerra.
rem
Cambiaremos en gozo
Fa Sol Fa Do
la tristeza que apena nuestro mundo.
2.
Cantaremos tu amor,
a los hombres sumidos en el odio.
Plantaremos tu gracia,
donde crece el dolor y el pesimismo.
3.
Acrecienta la fe
en tus hijos cansados de la lucha.
Y mantén la esperanza
en el pueblo que aguarda tu venida.


















