REZA Y
COMPARTE JUVENIL
CORPUS
CHRISTI, FESTIVIDAD
GUÍA DE
ORACIÓN J 07-06-26 Cuerpo
y la Sangre de Cristo A
GUÍA :
Glorifica al Señor, él defiende a tus hijos en ti. Un día de gloria para la Eucaristía, para Dios amado
en Jesús y en el Espíritu Santo, para la humanidad entera amada en ellos.
Cantamos, alabamos, damos gracias. Admiramos la obra de dios en la creación y
en cada una de su sus criaturas. SILENCIO DE ADORACIÓN, RECONOCIMIENTO,
GRACIAS, FIDELIDAD.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,16-17):
El cáliz de
la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan
que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así
nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos
del mismo pan.
GUÍA: Pan y vino de Cristo. Comunión en
su cuerpo y su sangre. Lo admiramos, adoramos y amamos. Unión y amor fraterno
impregnen nuestra fe y nuestras relaciones. Formamos un solo cuerpo con él. El Espíritu
nos transforma. La oración y su presencia nos hacen testigos ahí donde estamos.
Confiamos en ti. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE ESTAR CONTIGO, DE ESTAR CON
LOS HERMANOS.
SALMO
Sal
147,12-13.14-15.19-20
R/. Glorifica
al Señor, Jerusalén
Glorifica al
Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.
Ha puesto
paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R/.
Anuncia su
palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Juan (6,51-58):
En aquel
tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo;
el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne
para la vida del mundo.»
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del
hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne
y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi
carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne
y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo
vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan
que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y
murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
GUÍA: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El
que me coma vivirá para siempre. Jesús se hace pan, palabra, hermano. En ellos
llegamos a recibirle con amor, con
verdad y perseverancia. Lo visualizamos en nosotros, en nuestra vida, en la
realidad. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE PRESENCIA, DE AMOR.
RECIBIMOS
AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.
PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.
INVOCAMOS
A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO HACIA JESÚS EN LA
EUCARISTÍA, LA PALABRA Y EL HERMANO.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO
CANTAMOS:
El pan
que compartimos…
https://www.youtube.com/watch?v=cQdFeXni37I


















