REZA Y
COMPARTE JUVENIL
PERMANECERÁS
FIEL
GUÍA
ORACIÓN J 15-02-26 VI
Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A
GUÍA: Saludamos al Señor presente en la
Eucaristía y en nuestro corazón. Le reconocemos presente en nuestra vida, en el
hoy que estamos viviendo. Gradecemos su presencia y bondad para todas sus
criaturas y para nosotros. Adoramos. Abrimos el corazón para recibir la Palabra
de Dios que se nos comunica. SILENCIO DE CONTACTO, DE CONOCIMIENTO, DE
PRESENCIA.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,6-10):
HERMANOS:
Hablamos de sabiduría entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este
mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que
enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios
antes de los siglos para nuestra gloria.
Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido, pues, si la hubiesen
conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.
Sino que, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede
pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman».
Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu; pues el Espíritu lo sondea todo,
incluso lo profundo de Dios.
GUÍA: Permanecerás fiel. La sabiduría de Dios
colorea la creación y nos alegra con su favor. Nadie puede imaginar lo que Dios
ha preparado para los que lo aman. Paseamos nuestro pensamiento por nuestra
vida y todos los bienes recibidos. Agradecemos conscientemente. SILENCIO DE
ACOGER, DE PROTEGER, DE PROMOVER, E INTEGRAR.
SALMO
Sal
118,1-2.4-5.17-18.33-34
R./ Dichoso el que camina en la
voluntad del Señor
V/. Dichoso
el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R/.
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R/.
V/. Haz bien
a tu siervo: viviré
y cumpliré tus palabras;
ábreme los ojos, y contemplaré
las maravillas de tu ley. R/.
V/.
Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos,
y lo seguiré puntualmente;
enséñame a cumplir tu ley
y a guardarla de todo corazón. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,17-37):
EN aquel
tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas:
no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse
hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así
a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y
fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de
juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será
procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el
Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas
allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante
el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a
presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía
de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en
la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el
último céntimo.
Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”.
Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido
adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un
miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale
perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os
digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a
cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y
“Cumplirás tus juramentos al Señor”.
Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de
Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la
ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o
negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de
ahí viene del Maligno».
GUÍA: Los mandatos del Señor son verdaderos
y eternamente justos. Recordamos algunos. Jesús quiere dar plenitud a la ley. Acogemos su propuesta, la protegemos a nuestro
alrededor, la promovemos, la integramos. Son los pasos que se requieren para
una buena realización cristiana. SILENCIO ABIERTO, CAPAZ, DISPUESTO A INTEGRAR,
RECIBIMOS
AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.
PEDIMOS, ALABAMOS,
DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.
INVOCAMOS
A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO HACIA JESÚS
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO
CANTAMOS:
LIBERTADOR
DE NAZARET
Libertador
de Nazaret
ven junto a mí, ven junto a mí.
Libertador de Nazaret
¿qué puedo hacer sin ti?
1. Yo sé
que eres camino,
que eres la vida y la verdad;
yo sé que el que te sigue
sabe a dónde va.
Quiero vivir tu vida,
seguir tus huellas, tener tu luz;
quiero beber tu cáliz,
quiero llevar tu cruz.
2. Quiero
encender mi fuego,
alumbrar mi vida y seguirte a ti;
quiero escucharte siempre,
quiero luchar por ti.
Busco un mensaje nuevo,
te necesito, libertador;
no puedo estar sin rumbo,
no puedo estar sin Dios.
























