REZA Y
COMPARTE JUVENIL
NOS LLAMÓ
A UNA VIDA SANTA
GUÍA DE
ORACIÓN J 01-03-26 II Domingo de Cuaresma, Ciclo A
GUÍA: Nos llamó y nos llama a una vida
santa. Hemos respondido en el Bautismo. Ahora es el tiempo del actuar, según la
fuerza de Dios. Él actúa y cuenta con nosotros. Abrimos el corazón a la Palabra
de Dios. Escuchamos y vemos que nos dice para nosotros. Le necesitamos y otros
necesitan nuestra acción con el Espíritu Santo que se manifiesta. Confiamos. SILENCIO
DE ESCUCHA, DE RECONOCIMIENTO, DE CONFIANZA, DE ACCIÓN.
Toma parte
en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Él nos salvó y
nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo
inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora,
esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que
destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio.
GUÍA: Nos llamó a una vida santa. El
Bautismo y la respuesta diaria nos envían a la vida. ¿Qué podemos hacer para
realizar esa vida a la que somos llamados? Toma parte en los trabajos del
evangelio, dice Pablo a Timoteo. Nuestra reflexión, oración, acción, nos ayudan
a marcarnos en las filas de Jesús y compartir la fe con otros. ¿Estás
disponible? SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE ESCUCHA, DE REALIDAD.
SALMO
Sal
32,4-5.18-19.20.22
R/. Que tu
misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo
esperamos de ti
La palabra
del Señor es sincera,
y todas sus
acciones son leales;
él ama la
justicia y el derecho,
y su
misericordia llena la tierra. R/.
Los ojos del
Señor están puestos en sus fieles,
en los que
esperan en su misericordia,
para librar
sus vidas de la muerte
y
reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
Nosotros
aguardamos al Señor:
él es
nuestro auxilio y escudo.
Que tu
misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo
esperamos de ti. R/.
GUÍA: Lee lentamente, valora y únete a la oración del salmista. Para Dios todo es posible.
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):
En aquel
tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los
llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro
resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se
les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro,
entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí
quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía
estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz
desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al
oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se
acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no
vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando
bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»
GUÍA: Suben al monte a orar. Jesús lo hace
con frecuencia. La ley y los profetas le acercan al Dios vivo. Es el camino para
llegar a él. Con Jesús oramos, presentamos la vida, la realidad que estamos
viviendo. ¿Qué queremos hacer, qué nos pide Jesús? Ponemos en sus manos nuestro
camino y nuestro futuro. Hablamos con él de lo que nos preocupa. Pedimos fuerza
para vivir nuestra fe. SILENCIO DE CERCANÍA, DE VERDAD, DE UNIÓN.
RECOGEMOS
LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE
LOS HAGA REALIDAD.
INVOCAMOS
A MARÍA Y LA ACOMPAÑAMOS EN SU CAMINO DE IGLESIA, PUEBLO DE DIOS. HABLAMOS CON
ELLA.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO EL REGALO DE SU HIJO Y CON ÉL DECIMOS
PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…
CANTAMOS:
SOY YO
Soy yo, soy yo, soy yo Señor quien contigo quiere hablar (bis) No es mi padre
ni mi madre sino yo Señor quien contigo quiere hablar (bis) Soy yo, soy yo, soy
yo Señor quien contigo quiere hablar (bis) En mi alma hay un enjambre hay
rumores mil hay un hondo surtidor. Necesito más silencio si pretendo oir el
murmullo de tu voz. Soy yo, soy yo, soy yo Señor quien contigo quiere hablar
(bis)

























