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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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viernes, 17 de julio de 2026

LEVADURA

 

REZA Y COMPARTE JUVENIL

LEVADURA

 

GUÍA DE ORACION 19-07-26  XVI Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: Estamos en el grupo de gente que escucha a Jesús. Oímos lo que dice. Vamos a preparar el corazón para que reciba la Palabra con interés y amor. Vemos nuestro corazón dispuesto a recibirla y hacer que dé fruto. Le pedimos a Jesús nos enseñe cómo llevarla a la práctica.  El reino de los cielos es comparado con la semilla, la mostaza, la levadura. Al introducirse en la tierra y en la masa cambia todo y da fruto.  SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, AMBIENTACIÓN, ENCUENTRO.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,26-27):

El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.

 

GUÍA: Nos unimos al Espíritu para que nuestra oración sea filial y rica en apertura. Le pedimos nos enseñe a orar, como él quiere.  Que estemos listos para conocer sus llamadas y clamor hacia el Padre. SILENCIO DE ESCUCHA, DE FE Y DE MUCHA ESPERANZA.

 

SALMO

Sal 85,5-6.9-10.15-16a

R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente

Tú, Señor, eres bueno y clemente,

rico en misericordia, con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica. R/.

Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios.» R/.

Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí. R/.


 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,24-43):


En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?» Él les dijo: «Un enemigo lo ha hecho.» Los criados le preguntaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?» Pero él les respondió: «No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.»»
Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos desde la fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su reino a todos los corruptos y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga.»

 

GUÍA: Un enemigo echó cizaña en medio del trigo. Cuando apareció, le dijeron: ¿Quieres que la quitemos?.

El prefirió que crecieran juntos. A la hora de la siega las separéis. El señor espera y al final se separarán. Es un tiempo de convivencia y de oportunidad. Visualizamos las escenas y nos reconocemos entre la cizaña o el buen trigo. SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE ORACIÓN, DE ACCIÓN.

 

REPASAMOS LOS PENSAMIENTOS, LOS SENTIMIENTOS VIVIDOS. LOS OFRECEMOS AL ESPÍRITU PARA QUE TRANSFORME LA REALIDAD.

 

INVOCAMOS A MARÍA QUE NOS ACOMPAÑE EN SU CAMINO DEL DÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE AGRADECIENDO SU PRESENCIA  Y CON JESÚS DECIMOS PAUSADAMENTE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

https://www.youtube.com/watch?v=UTYPzXv93KI

sábado, 11 de julio de 2026

LIBERADA DE LA ESCLAVITUD

 

REZA Y COMPARTE JUVENIL

 

 LIBERADA DE LA ESCLAVITUD

 

GUÍA DE ORACIÓN 12-07-26 XV Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: La oración de hoy nos lleva a la tierra que recibe la semilla y da fruto. Es librada de la sequía, es fecundada por el agua. Todo es imagen de la vida cristiana. Somos tierra, recibimos la Palabra, el agua de Dios fecunda nuestras asperezas, rompe nuestras cadenas y fecundiza nuestra tierra. Varios elementos que hay que poner en marcha. Lo intentamos con la fuerza del Espíritu Santo. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, INTERIORIZACIÓN, TESTIMONIO.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,18-23):

 

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

 

GUÍA: La hora de ser, día a día, hijos de Dios. Aguardamos ese momento y lo hacemos realidad con la presencia del Espíritu Santo.  Visualizamos nuestra forma de actuar y la presencia de Dios en nosotros. Oramos, agradecemos,  actuamos. SILENCIO DE FE, DE ESPERANZA, DE REALIDAD.

 

SALMO

 

Sal 64,10.11.12-13.14

 

R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

 

Tú cuidas de la tierra,

la riegas y la enriqueces sin medida;

la acequia de Dios va llena de agua,

preparas los trigales. R/.

 

Riegas los surcos,

igualas los terrones,

tu llovizna los deja mullidos,

bendices sus brotes. R/.

 

Coronas el año con tus bienes,

tus carriles rezuman abundancia;

rezuman los pastos del páramo,

y las colinas se orlan de alegría. R/.

 

Las praderas se cubren de rebaños,

y los valles se visten de mieses,

que aclaman y cantan. R/.

  

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):

 

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.

Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

 

GUÍA: Estamos con Jesús junto al lago. Él habla y escuchamos. La semilla cae sobre nuestra tierra y es acogida. ¿Qué tipo de tierra somos, cómo la acogemos, cómo da el fruto?. ¿Generalmente somos tierra buena? Veamos la reflexión y los frutos. Invocamos al Espíritu. SILENCIO DE CONOCERNOS, DE VER RESULTADOS Y COMPROMISOS PARA EL FUTURO.

 

RECOGEMOS LA SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

PRESENCIA, FE, AGRADECIMIENTO, RESPUESTA.           

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, PARA QUE NOS ACOMPAÑE EN EL CAMINO.

CON JESÚS NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…

 

Que sea tu Palabra…

   A          C#m  Em7 A7 Que sea Tu Palabra        D    Bm7 A  E7 semilla de unidad     C#m  F#m         Bm7 un signo de que llegará              A        Bm7 E7 A la esperanza y la verdad.      A      F#m E  A  La luz de tu Palabra        Bm7   E7      A nos llama sin cesar:                                  E  C#m  "Estad siempre despiertos, F#m7        B7      E7  amad hasta el final".          A      F#m E A  Cumplimos tu Palabra          Bm7       E7    A sembrando la verdad,                        E  C#m  haciendo cada día         F#m7      B7    E7  más firme nuestra paz.          A   F#m E  A  Que tu Palabra sea      Bm7       E7  A sol de la oscuridad,                         E  C#m  la voz que nos anime     F#m7    B7    E7  a llevar la verdad. .


https://www.youtube.com/watch?v=E7ZAtJ3kN_A

viernes, 3 de julio de 2026

VENID A MI

 

REZA Y COMPARTE JUVENIL

VENID A MI

 

GUÍA DE ORACIÓN J 05-07-26 XIV Domingo del Tiempo Ordinario

 

GUÍA: Nos paramos para tomar conciencia de nuestro momento actual. Lo vemos desde la realdad del día. Presentamos las situaciones, y nos relacionamos con el Señor. Le escuchamos en el interior. Su venid a mi, resuena en nosotros con fuerza y amor. SILENCIO DE ESCUCHA, DE PRESENTACIÓN, DE CAMINO.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,9.11-13):

 

Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.

 

GUÍA: El que no tiene el espíritu de Cristo no es de Cristo. ¿En qué medida lo tenemos nosotros? No es fácil verificarlo totalmente. Interiorizamos la frase y reconocemos las actitudes que nos identifican como cristianos.  El Espíritu Santo nos ilumina y fortalece, agradecemos, pedimos, escuchamos, decidimos. SILENCIO DE SER, DE, CONOCER, DE ACTUAR.

 

SALMO

Sal 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14

 

R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

 

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;

bendeciré tu nombre por siempre jamás.

Día tras día, te bendeciré

y alabaré tu nombre por siempre jamás. R/.

 

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

 

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas. R/.

 

El Señor es fiel a sus palabras,

bondadoso en todas sus acciones.

El Señor sostiene a los que van a caer,

endereza a los que ya se doblan. R/.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):

 

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

 

GUÍA: Venid a mí todos los que estáis cansados y yo os aliviaré. Son palabras de consuelo, de paz, de camino. En el silencio visualizamos y escuchamos lo que significan para cada uno de nosotros. Nos sentimos hijos del Padre Dios, gozamos de su paz. SILENCIO DE DARNOS CUENTA, DE COMPRENDER, DE ACOMPAÑAR.

 

RECOGEMOS LA SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

 

PRESENCIA, FE, AGRADECIMIENTO, RESPUESTA.           

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, PARA QUE NOS ACOMPAÑE Y AYUDE EN NUESTRO CAMINO.

 

CON JESÚS Y EL ESPIRITU, NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS.

Soy felíz

Te damos gracias porque nos amas,
porque nos tienes cerca de Ti....
Mi vida entera es toda tuya,
yo nada quiero ya soy felíz.....


Más yo Señor, sé comprender
que nada puedo que nada soy,
pero tu voz viene hasta mi
nada te inquiete
contigo estoy


te damos gracias,

 

viniste a verme
tu voz me habló
yo sólo sé seguir tu voz,
tan sólo a ti busco Señor


te damos gracias

quiero cantar quiero decir
cuánta alegría nace en mi.
Yo sólo sé seguir tu voz
tan sólo a ti busco Señor


te damos gracias


gracias te da mi corazón
porque nos haces uno en tu amor
todo mi ser es para ti
yo nada quiero, ya soy feliz


te damos gracias porque nos llamas


https://www.youtube.com/watch?v=b4N0ouNlPic&list=RDb4N0ouNlPic&start_radio=1
 

sábado, 6 de junio de 2026

CORPUS CHRISTI, FESTIVIDAD

 

REZA Y COMPARTE JUVENIL

CORPUS CHRISTI, FESTIVIDAD

 

GUÍA DE ORACIÓN J 07-06-26 Cuerpo y la Sangre de Cristo A

GUÍA : Glorifica al Señor, él defiende a tus hijos en ti. Un día  de gloria para la Eucaristía, para Dios amado en Jesús y en el Espíritu Santo, para la humanidad entera amada en ellos. Cantamos, alabamos, damos gracias. Admiramos la obra de dios en la creación y en cada una de su sus criaturas. SILENCIO DE ADORACIÓN, RECONOCIMIENTO, GRACIAS, FIDELIDAD.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,16-17):

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

 

GUÍA: Pan y vino de Cristo. Comunión en su cuerpo y su sangre. Lo admiramos, adoramos y amamos. Unión y amor fraterno impregnen nuestra fe y nuestras relaciones. Formamos un solo cuerpo con él. El Espíritu nos transforma. La oración y su presencia nos hacen testigos ahí donde estamos. Confiamos en ti. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE ESTAR CONTIGO, DE ESTAR CON LOS HERMANOS.

 

SALMO

Sal 147,12-13.14-15.19-20

R/. Glorifica al Señor, Jerusalén

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y
 ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R/.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.
 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,51-58):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»
Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»

 

GUÍA: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que me coma vivirá para siempre. Jesús se hace pan, palabra, hermano. En ellos llegamos a  recibirle con amor, con verdad y perseverancia. Lo visualizamos en nosotros, en nuestra vida, en la realidad. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE PRESENCIA, DE AMOR. 

 

RECIBIMOS AL ESPÍRITU QUE NOS ENCAMINA HACIA EL MONTE DEL SEÑOR.

 

PEDIMOS, ALABAMOS, DAMOS GRACIAS, PRESENTAMOS EL COMPROMISO DE LA SEMANA.

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, ACOMPAÑÁNDOLA EN EL CAMINO HACIA JESÚS EN LA EUCARISTÍA, LA PALABRA Y EL HERMANO.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO

 

CANTAMOS:

El pan que compartimos…



https://www.youtube.com/watch?v=cQdFeXni37I

miércoles, 27 de mayo de 2026

MAGNIFICA HUMANITAS, LEÓN XIV

 



REZA Y COMPARTE JUVENIL


MAGNIFICA HUMANITAS, LEÓN XIV

 


El Papa León XIV, nos ha presentado esta Encíclica Magnifica Humanitas.. Agracemos su reflexión y enfoque. Vamos conociéndola y reflexionando.



  

                                                                    ¡¡FELICIDADES!!


viernes, 15 de mayo de 2026

JESÚS SUBE AL PADRE

 

REZA Y COMPARTE JUVENIL

JESÚS SUBE AL PADRE

GUÍA DE ORACIÓN J 17-05-26  La Ascensión del Señor

 

GUÍA: Jesús después de la resurrección sube al cielo, al Padre. Envía a los discípulos a predicar su palabra y a ser testigos suyos, ante todos los pueblos. Él les acompañará hasta el fin de los tiempos. Jesús, ven con nosotros, acompaña nuestro camino y danos fortaleza y amor. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE PRESENCIA, DE CAMINO.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,17-23):

HERMANOS:
El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.

 

GUÍA: El Padre nos eleva en su Hijo y nos hace suyos. Ponemos nuestra vida en sus manos y acogemos su voluntad salvadora. Con Jesús vamos transformando la vida, construimos un mundo más humano y saludable. Padre, en este mundo, puedes levantar a tus hijos y mejorar sus situaciones. Que cada día seas tú el Padre bueno para todos. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE CONFIANZA, DE SER HIJOS.

 

SALMO

Sal 46,2-3.6-7.8-9

R/. Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Dios asciende entre aclamaciones;

el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad;
tocad para nuestro Rey, tocad. R/.

Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R/.

 

Conclusión del santo evangelio según san Mateo (28,16-20):

EN aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

 

GUÍA: Estamos también con ellos y sentimos la presencia de Jesús, oímos sus palabras. Él nos dice: Id y haced discípulos a todos los pueblos. Es tarea para todos los creyentes.  Él nos acompañará hasta el final de los tiempos. Lo interiorizamos. Levantamos nuestra voluntad hacia él y agradecemos su presencia amorosa. SILENCIO DE LUZ, DE CONOCIMIENTO, DE AMOR COMPARTIDO.

 

RECOGEMOS LA SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

 

PRESENCIA, FE, AGRADECIMIENTO, RESPUESTA.          

 

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, PARA QUE NOS ACOMPAÑE EN EL CAMINO.

 

CON JESÚS NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…

 

 

CANTAMOS: Sois la semilla que ha de crecer

 

 

viernes, 24 de abril de 2026

SOY EL BUEN PASTOR

 

REZA Y COMPARTE JUVENIL

 SOY EL BUEN PASTOR

GUÍA DE ORACIÓN J 26-04-26,  IV Domingo de Pascua

 

GUÍA: Buenos días, Padre Dios. Nos has regalado un nuevo día. Aquí estamos para reconocerte en nosotros, en los demás, en la vida que hay en todas las criaturas del universo. Tú eres santo y nos llamas a la santidad. En esta oración te ofrecemos lo que somos. Enséñanos a orar, a amar como tú nos amas, a amarte sobre todas las cosas. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE CONFIANZA, DE ACCIÓN.

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2,20-25):

QUERIDOS hermanos:
Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien,
eso es una gracia de parte de Dios.
Pues para esto habéis sido llamados,
porque también Cristo padeció por vosotros,
dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca.
Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban;
sufriendo no profería amenazas;
sino que se entregaba al que juzga rectamente.
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño,
para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia.
Con sus heridas fuisteis curados.
Pues andabais errantes como ovejas,
pero ahora os habéis convertido
al pastor y guardián de vuestras almas.

 

GUÍA: Con sus heridas fuisteis curados. Gracias Jesús por tu amor generoso y entregado. Nos acercamos a tu misericordia y te reconocemos como Señor, y hermano. Que aprendamos a actuar como hermanos para los otros, como hijos para el Padre. En nuestro silencio hacemos ejercicio de visualización, de activar los sentimientos que pones en el corazón. SILENCIO DE FE, DE PRESENCIA, DE COMPAÑÍA.

 

SALMO

Sal 22,1-3a.3b-4.5

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mi,

enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (10,1-10):

EN aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

 

GUÍA: Jesús, eres el pastor que lleva adelante el rebaño. Nos conduces a buenos pastos y buscas el bien para cada uno. Que seamos fieles a tus cuidados y colaboremos en el bien. Que te reconozcamos como entrada para llegar al Padre y llegar a los hermanos especialmente los que nos necesitan. Que venga tu reino. SILENCIO DE CERCANÍA, DE ENCUENTRO, DE ACCIÓN.

 

RECOGEMOS LA SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: UNA FRASE PARA RECORDAR.

PRESENCIA, FE, AGRADECIMIENTO, RESPUESTA.           

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA MADRE, PARA QUE NOS ACOMPAÑE EN EL CAMINO.

CON JESÚS NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…

 

CANTAMOS:

Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas,

y todas las del redil me conocen a mí.

Del redil la puerta soy, dejo entrar a mis ovejas;

ellas conocen mi voz, es la voz de su Pastor.

 

Al redil del cielo se entra por la puerta,

si es por otra parte, eres un ladrón. 

 

Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas,

y todas las del redil me conocen a mí.

Del redil la puerta soy, dejo entrar a mis ovejas;

ellas conocen mi voz, es la voz de su Pastor.

 

El que viene hacia mí tendrá vida abundante;

yo mi vida entregaré por las reses del redil. 

 

Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas,

y todas las del redil me conocen a mí.

Del redil la puerta soy, dejo entrar a mis ovejas;

ellas conocen mi voz, es la voz de su Pastor.

 

También tengo otras ovejas que no son de este aprisco;

a ellas debo apacentar, y ellas oirán mi voz.

 

Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas,

y todas las del redil me conocen a mí.

Del redil la puerta soy, dejo entrar a mis ovejas;

ellas conocen mi voz, es la voz de su Pastor.


https://padreeduardosanzdemiguel.blogspot.com/2013/04/musica-para-hoy_21.html

https://padreeduardosanzdemiguel.blogspot.com/2013/04/musica-para-hoy_21.html

sábado, 28 de marzo de 2026

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR




REZA Y COMPARTE JUVENIL

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

GUÍA ORACIÓN J 29-03-26 Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

 

GUÍA: Hoy Domingo de Ramos. Dia en que Jesús entra en Jerusalén montado en un borrico y los discípulos con la gente le aclaman como rey. De la estirpe de David cumple la promesa hecha a David. Las aclamaciones se extienden y es un día de gloria. La liturgia presenta también la Pasión. Se ve cuan poco duró la gloria y es condenado a muerte. Estamos como participantes del gozo y también de la muerte. SILENCIO DE ADMIRACIÓN DE AMBAS REALIDADES, LAS CONTEMPLAMOS Y NOS SENTIMOS PERSONAJES ACTIVOS. ¿DÓNDE NOS ENCONTRAMOS?

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,6-11):

 

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

 

GUÍA: Se rebajó hasta someterse incluso a la cruz.  Ofrece su sacrificio al Padre y él lo eleva por encima de todo lo creado. Pedimos el don de la fe y acogemos a Jesús, hermano nuestro, y don de reparación de todos los pecados. Con toda la humanidad elevamos nuestra oración al Padre, al Hijo y al Espíritu. SILENCIO DE DOLOR POR LAS CULPAS Y OMISIONES, DE AGRADECIMIENTO, Y DE GLORIA POR SU VICTORIA SOBRE LA MUERTE.

 

 

SALMO

Sal 21,8-9.17-18a.19-20.23-24

 

R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

 

Al verme, se burlan de mí,

hacen visajes, menean la cabeza:

«Acudió al Señor, que lo ponga a salvo;

que lo libre, si tanto lo quiere.» R/.

 

Me acorrala una jauría de mastines,

me cerca una banda de malhechores;

me taladran las manos y los pies,

puedo contar mis huesos. R/.

 

Se reparten mi ropa,

echan a suertes mi túnica.

Pero tú, Señor, no te quedes lejos;

fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/.

 

Contaré tu fama a mis hermanos,

en medio de la asamblea te alabaré.

Fieles del Señor, alabadlo;

linaje de Jacob, glorificadlo;

temedlo, linaje de Israel. R/.

 

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (26,14–27,66):

 

C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:

S. «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»

C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

C. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

S. -«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»

C. Él contestó:

+ «Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: «El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.»»

C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.

C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:

+ «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»

C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro:

S. «¿Soy yo acaso, Señor?»

C. Él respondió:

+ «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»

C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:

S. «¿Soy yo acaso, Maestro?»

C. Él respondió:

+ «Tú lo has dicho.»

C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:

+ «Tomad, comed: esto es mi cuerpo.»

C.. Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio diciendo:

+ «Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados. Y os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre.»

C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de los Olivos.

C. Entonces Jesús les dijo:

+ «Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque está escrito: «Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño.» Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.»

C. Pedro replicó:

S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré.»

C. Jesús le dijo:

+ «Te aseguro que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.»

C . Pedro le replicó:

S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. »

C. Y lo mismo decían los demás discípulos.

C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:

+ «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.»

C. Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces dijo:

+ «Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo.»

C. Y, adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo:

+ «Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.»

C. Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:

+ «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil.»

C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:

+ «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.»

C. Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba, repitiendo las mismas palabras. Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:

+ «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.»

C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:

S. «Al que yo bese, ése es; detenedlo.»

C. Después se acercó a Jesús y le dijo:

S. «¡Salve, Maestro!»

C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:

+ «Amigo, ¿a qué vienes?»

C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano para detenerlo. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús le dijo:

+ «Envaina la espada; quien usa espada, a espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría en seguida más de doce legiones de ángeles. Pero entonces no se cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que pasar.»

C. Entonces dijo Jesús a la gente:

+ «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos, como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.»

C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos, hasta el palacio del sumo sacerdote, y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello. Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos, que dijeron:

S. «Éste ha dicho: «Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días.»»

C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:

S. «¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?»

C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:

S. «Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.»

C. Jesús le respondió:

+ «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde ahora veréis que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.»

C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo:

S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?»

C. Y ellos contestaron:

S. «Es reo de muerte.»

C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon, diciendo:

S. «Haz de profeta, Mesías; ¿quién te ha pegado?»

C. Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada y le dijo:

S. «También tú andabas con Jesús el Galileo.»

C. Él lo negó delante de todos, diciendo:

S. «No sé qué quieres decir.»

C. Y, al salir al portal, lo vio otra y dijo a los que estaban allí:

S. «Éste andaba con Jesús el Nazareno.»

C. Otra vez negó él con juramento:

S. «No conozco a ese hombre.»

C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro:

S. «Seguro; tú también eres de ellos, te delata tu acento.»

C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo:

S. «No conozco a ese hombre.»

C. Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y, saliendo afuera, lloró amargamente. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador. Entonces Judas, el traidor, al ver que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos, diciendo:

S. «He pecado, he entregado a la muerte a un inocente.»

C. Pero ellos dijeron:

S. «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!»

C. Él, arrojando las monedas en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, recogiendo las monedas, dijeron:

S. «No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre.»

C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo escrito por Jeremías, el profeta: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor.» Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:

S. «¿Eres tú el rey de los judíos?»

C. Jesús respondió:

+ «Tú lo dices.»

C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos, no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:

S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?»

C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Había entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les dijo Pilato:

S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?»

C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:

S. «No te metas con ese justo, porque esta noche he sufrido mucho soñando con él.»

C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó:

S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?»

C. Ellos dijeron:

S. «A Barrabás.»

C. Pilato les preguntó:

S. «¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?»

C. Contestaron todos:

S. «Que lo crucifiquen.»

C. Pilato insistió:

S. «Pues, ¿qué mal ha hecho?»

C. Pero ellos gritaban más fuerte:

S. «¡Que lo crucifiquen!»

C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo:

S. «Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!»

C. Y el pueblo entero contestó:

S. «¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»

C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía; lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él, diciendo:

S. «¡Salve, rey de los judíos!»

C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban lo injuriaban y decían, meneando la cabeza:

S. «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz.»

C. Los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también, diciendo:

S. «A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz, y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?»

C. Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban. Desde el mediodía hasta la media tarde, vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó:

+ «Elí, Elí, lamá sabaktaní.»

C. (Es decir:

+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)

C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:

S. «A Elías llama éste.»

C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio a beber. Los demás decían:

S. «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.»

C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.

Todos se arrodillan, y se hace una pausa

C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó, salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:

S. «Realmente éste era Hijo de Dios.»

C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderlo; entre ellas, María Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los Zebedeos. Al anochecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Éste acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí, sentadas enfrente del sepulcro. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:

S. «Señor, nos hemos acordado que aquel impostor, estando en vida, anunció: «A los tres días resucitaré.» Por eso, da orden de que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: «Ha resucitado de entre los muertos.» La última impostura sería peor que la primera.»

C. Pilato contestó:

S. «Ahí tenéis la guardia. Id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis.»

C. Ellos fueron, sellaron la piedra y con la guardia aseguraron la vigilancia del sepulcro.

 

GUÍA: Estamos en la lectura de la Pasión según San Mateo. La gloria de la entrada a Jerusalén se ha pasado y después de la institución de la Eucaristía Jesús sale para el Huerto de los Olivos. Se sucede el Prendimiento, el juicio, las burlas, la condena, la muerte. Le acompañamos  en el camino del Calvario y nos sentimos pecadores arrepentidos de nuestros pecados. SILENCIO DE COMPASIÓN, PERDÓN, GRACIAS.

 

RECOGEMOS NUESTROS SENTIMIENTOS, NUESTRA FE, ARREPENTIMIENTO. PEDIMOS PERDÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DE TODO EL MUNDO.

 

ACOMPAÑAMOS A MARÍA QUE SUFRE CON JESÚS Y SE UNE A LA REDENCIÓN.

 

PRESENTAMOS AL PADRE, EL SACRIFICIO DE JESÚS. AGRADECEMOS EL PERDÓN  PARA TODOS.

 

CANTAMOS

DOLOROSA


DOLOROSA, DE PIE JUNTO A LA CRUZ,
TÚ CONOCES NUESTRAS PENAS,
PENAS DE UN PUEBLO QUE SUFRE,
TÚ CONOCES NUESTRAS PENAS,
PENAS DE UN PUEBLO QUE SUFRE.


1. Dolor de los cuerpos que sufren enfermos,
El hambre de gentes que no tienen pan,



Silencio de aquellos que callan por miedo,
La pena del triste que está en soledad.

2. El drama del hombre que fue marginado,
Tragedia de niños que ignoran reír,
La burda comedia de huecas promesas,
La farsa de muertos que deben vivir.

3. Dolor en los hombros sin tregua oprimidos,
Cansancio de brazos en lucha sin fin,
Cerebros lavados a base de “slogans”,
El rictus amargo del pobre infeliz.

4. El llanto de aquellos que suman fracasos,
La cruz del soldado que mata el amor,
Pobreza de muchos sin libro en las manos,
Derechos del hombre truncados en flor

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