Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.
martes, 21 de febrero de 2017
viernes, 17 de febrero de 2017
DIOS ES COMPASIVO
ORACION 19-02-17
GUÍA: El Señor
es compasivo y misericordioso. Con esta frase hoy nos acercamos a ti. Dejamos
que nos invada su contenido. Somos ocupados por la misericordia y compasión del
Padre, del Hij
o y del Espíritu. Agradecemos su presencia. Nos sentimos acogidos por su amor de Padre. Damos gracias por su don. Tomamos conciencia de nuestro ser, de lo que vivimos, de lo que somos y de nuestras respuestas y elecciones. SILENCIO DE TODO EL SER, SILENCIO DE AGRADECIMIENTO, SILENCIO DE PRESENCIA.

Del libro del Levítico (19,1-2.17-18):EL Señor habló así a Moisés:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel:
“Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy sa
nto. No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».
GUÍA: ¿Qué te dice la lectura? Moisés transmite al pueblo el mandato de Dios: Seréis santos porque yo soy santo…No te vengarás…amarás a tu prójimo como a ti mismo. Señor, aquí estamos escuchando tu Palabra. Que nuestro corazón la acoja, la asuma, la cumpla. Nuestras actitudes, comportamientos ¿Están en esta línea? SILENCIO DE ESCUCHA, DE ACEPTACIÓN Y COMPROMISO
De la primera carta del apóstol san Pablo a los
Corintios (3,16-23):
Hermanos:
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también:
«El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».
Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo Y Cristo de Dios.
Hermanos:
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también:
«El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».
Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo Y Cristo de Dios.
GUÍA: Sois templo de Dios. El Espíritu habita en vosotros.
Su presencia es real y llena lo más íntimo del ser. Pausadamente lo
comprendemos y saboreamos. Pero que nadie se jacte de ello. El que se gloríe
que se gloríe en el Señor. Creerlo, y estar en acción para lo que Dios quiere.
Dar gloria a Dios en lo que somos por su gran misericordia. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE TOTALIDAD
Del santo evangelio según san Mateo (5,38-48):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».
GUÍA: Antiguamente y quizás hoy vivimos el ojo por ojo, si nos
ofenden. Jesús dice otra cosa. El perdón y hasta el amor a los enemigos. La
transformación del corazón es cosa nuestra pero sobre todo es Dios quien nos
impulsa al cambio. Analizamos las conductas, el corazón y pedimos un corazón
nuevo, donde predomine el amor, la concordia, el perdón, la paz. SILENCIO TRANFORMANTE, DE ESCUCHA Y
CONFIANZA.
SINTETIZAMOS LA
ORACIÓN en varias palabras.
OFRECEMOS, PEDIMOS,
DAMOS GRACIAS, ALABAMOS A DIOS
INVOCAMOS A MARÍA que
nos enseñe a vivir la fe.
PADRE NUESTRO con
toda la humanidad y con Jesùs.
CANTAMOS.
Danos un corazón, grande para amar
Danos un corazón, fuerte para luchar.
- Pueblos nuevos, creadores de la historia
Constructores de nueva humanidad.
Pueblos nuevos, que viven la existencia
como riesgo de un largo caminar.
Pueblos nuevos, luchando en esperanza,
caminantes, sedientos de verdad.
Pueblos nuevos, sin frenos ni cadenas,
pueblos libres que exigen libertad.
Pueblos nuevos, amando sin fronteras,
por encima de razas y lugar.
Pueblos nuevos, al lado de los pobres,
compartiendo con ellos techo y pan.
martes, 14 de febrero de 2017
PAPA FRANCISCO
Carta del Papa Francisco a los jóvenes del mundo
«Queridos
jóvenes,
Tengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará
el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento
vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los
llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio,
que les ofrezco como una “guía” para este camino.
…
Cuando Dios le dice a Abrahán «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le
pedía huir de los suyos o del mundo. Su
invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase
hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella
sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir
hasta las periferias del mundo?
Sin
embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la
prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes
están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra
natal. El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión
del Faraón (cfr. Es 2, 23).
Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos
que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo
veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir
hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta
voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el
ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a
resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena
En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud,
les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes
exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”. Esa es una respuesta que nace de un
corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura
del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia. ¡Escuchen ese
grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta
Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir
donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer
1,8).
Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean
cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les
sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida
arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha
de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las
dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar
en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a
los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante,
porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de
San Benito III, 3).
Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos
queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja
María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada
amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí!
pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).
Con paternal afecto,
FRANCISCO
sábado, 11 de febrero de 2017
CUMPLE Y ENSEÑA
ORACIÓN JUVENIL 12-02-17
GUÍA: Nos preparamos al encuentro con Jesús dentro
de nosotros mismos. Nos visualizamos alegres o tristes ¿cómo estás tú? Tu
estado es consecuencia de alguna situación o momento que te llevó a estar de
este modo. ¿Estás contento de ti, de tus actuaciones? Si es sí, da gracias a
Dios por esa paz y satisfacción de haber actuado bien. Si es no, analiza tus
razones, ¿qué te falta?¿cómo cambiar algo?. Habla con Jesús de todo ello. Haz
SILENCIO DE FE Y DE ENCUENTRO.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los
Corintios (2,6-10):
Hermanos:Hablamos de sabiduría entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria.
Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido, pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino que, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman».
Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu; pues
el Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.
GUÍA: Cumple
y enseña lo que Dios te dice. Oír y
poner en práctica la Palabra de Dios. Es algo que está en nuestro corazón. Dios
escribe su ley en el corazón de la humanidad y atrae al bien a los que le
buscan. Su sabiduría se instala en nosotros y nos hace capaces de amar con su
Espíritu. Él lo sondea todo. Dejamos que sea luz para nosotros y enseñemos a
otros, esa luz para iluminar los caminos de los que se sienten tristes y en
tinieblas. SILENCIO DE LUZ QUE ILUMINA Y PLENIFICA.

Del santo evangelio según san Mateo (5,17-37):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
Os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo.
Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”.
Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”.
Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».
GUÍA: Cumplir y dar plenitud a la ley. Es camino por
donde andar y conseguir la meta. Las normas nos encaminan a cumplir la voluntad
de Dios expresada en sus mandamientos. Ley de respeto y amor a los semejantes,
hermanos nuestros. Con Jesús pedimos hágase tu voluntad, así en la tierra como
en el cielo. Veamos cómo cumplimos esos mandatos. SILENCIO DE HIJOS ESPERANZADOS Y
PORTADORES DE ESPERANZA
SINTETIZAMOS la
oración hecha.
PETICIÓN,
PERDÓN, ACCIÓN DE GRACIAS, ALABANZA
NUESTRA
OFRENDA ES…
INVOCAMOS
A MARÍA , nuestra Madre
PADRE
NUESTRO con Jesús y toda la humanidad.
CANTAMOS
Con vosotros está y no lo conocéis
con vosotros está, su nombre es El Señor.(bis)
Su nombre es El Señor y pasa hambre
y clama por la boca del hambriento,
y muchos que lo ven pasan de largo
acaso por llegar temprano al templo.
Su nombre es el Señor y sed soporta
y está en quien de justicia va sediento,
y muchos que lo ven pasan de largo,
a veces ocupados en sus rezos.
Su nombre es El Señor y está desnudo,
la ausencia del amor hiela sus huesos,
y muchos que lo ven pasan de largo,
seguros y al calor de su dinero.
sábado, 4 de febrero de 2017
OSCURIDAD O LUZ
ORACIÓN JUVENIL 05-02-17
GUÍA: Domingo 5º .Tiempo Ordinario. Ciclo A. Hoy nos presentamos ante Dios con la ilusión y esperanza de comprender mejor y conocerle más. Nuestro interior está lleno de sensaciones de luz ¿o de oscuridad? La fe nos dice que Dios está en nosotros. Escucha y expresa tus sentimientos ante Dios que te ama y protege del mal. Él pide acción en relación con el evangelio. ¿Estás contento o contenta de tu compromiso en la semana? Paso a paso se anda el camino. Sólo un paso pero hazlo. SILENCIO DE CONTACTO CON NOSOTROS MISMOS Y CON DIOS.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,1-5):
Yo mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
GUÍA: San Pablo dice a los Corintios que va a ellos no con sabiduría sino con el conocimiento de Jesús y este Crucificado. No somos nosotros, es Cristo quien actúa en el camino de la conversión, de la evangelización, del ser testigos. En nuestro interior reconozcamos la fuerza de Dios que nos salva y conduce por el camino del bien, con tal de que no le rechacemos o seamos indiferentes a su voz. Dejémonos tocar de la gracia y de la paz de Dios. Pidamos fuerza y valor para avanzar día a día. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE PERDÓN, DE PROMESA.
Del santo evangelio según san Mateo (5,13-16):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».
GUÍA: Sois la sal de la tierra. ¿Una alabanza porque lo somos o porque es nuestra meta? Sois la luz del mundo. Y puede que haya mucha oscuridad a nuestro alrededor. Abramos el corazón para constatar la luz, para distinguir la sal. Que vuestras buenas obras den gloria al Padre que está en los cielos. ¿Dónde nos colocamos? Deja que la luz te ilumine y la sal de Dios te dé sabor. SILENCIO DE ACOGIDA, DE PETICIÓN, DE COMPROMISO.
SINTETIZA la oración.
PIDE, OFRECE, AGRADE, ALABA a Dios.
COMPROMISO y frase de recuerdo.
INVOCA A MARÍA, es la Madre que acompaña.
CANTAMOS
LA SAL Y LA LUZ
El que me sigue en la vida
sal de la tierra será,
mas si la sal se adultera
los hombres la pisarán.
Que sea mi vida la sal,
que sea mi vida la luz,
sal que sala, luz que brilla,
sal y fuego es Jesús.
Sois como la luz del mundo
que a la ciudad alumbra,
ésta se pone en la senda
donde el monte se encumbra.
Que brille a sí vuestra luz
ante los hombres del mundo,
que pasen las buenas obras
de lo externo a lo profundo.
de lo externo a lo profundo.
sábado, 28 de enero de 2017
EN EL INTERIOR
ORACIÓN JUVENIL 29-01-17
GUÍA:
En tu interior es donde
conoces lo que eres. La belleza del ser está dentro de ti. Para orar entramos
en esa habitación de dentro de nosotros y nos encontramos a nosotros mismos.
Vete haciéndolo poco a poco. Santa Teresa hablaba de las siete moradas, y del
castillo interior. Dios llama y espera que le dejemos pasar. Podemos abrir,
dejar que entre con su luz o no hacer caso y hacerle esperar. Lope de Vega
decía: ¿Qué tengo yo que mi amor procuras, qué amor se te sigue, Jesús mío, que
a mi puerta cubierto de rocío, pasas las
noche del invierno oscuras? Centrados en estas palabras demos alguna respuesta.
SILENCIO DE ENCUENTRO, DE RESPUESTA.
De la primera carta
del apóstol san Pablo a los Corintios (1,26-31):
Fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».
Fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».
GUÍA: No
hay muchos sabios, o poderosos entre los creyentes. Dios ha escogido a la gente
humilde para comunicarles su gracia. El que se gloríe que se gloríe en el
Señor. En Cristo Jesús, Sabiduría de Dios, somos hijos, confiamos en él.
Iluminados por estas verdades, agradecemos su presencia. Jesús, fortalece
nuestra fe, aviva nuestra esperanza, enséñanos a amar. SILENCIO DE PRESENCIA Y COMPAÑÍA CON EL QUE NOS AMA.
Del santo evangelio
según san Mateo (5,1-12a):
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».
GUÍA: Jesús
en el monte enseña a sus discípulos. Les propone su programa de acción. Entre
ellos estamos nosotros, le escuchamos y vamos asimilando sus palabras: Pobres,
mansos, limpios de corazón, hambrientos de justicia y bien, buscadores de la
paz. ¿Cómo nos evaluamos en los puntos propuestos? ¿El reino de los cielos está
en nosotros? SILENCIO DE ESCUCHA, DE
ILUMINACIÓN, DE RESPUESTA.
SINTETIZAMOS nuestra oración.
OFRECEMOS. PEDIMOS. AGRADECEMOS.
PADRE NUESTRO con Jesús y toda la
humanidad.
INVOCAMOS A MARÍA.
CANTAMOS
Seréis bienaventurados los desprendidos de la tierra.
Seréis bienaventurados porque tendréis el Cielo.
Seréis bienaventurados los que tenéis alma sencilla.
Seréis bienaventurados, vuestra será la tierra.
BIENAVENTURADOS SEREMOS, SEÑOR,
SEREMOS SEÑOR
Seréis bienaventurados los que lloréis, los que sufrís.
Seréis bienaventurados porque seréis consolados.
Seréis bienaventurados los que tenéis hambre de Mí.
Seréis bienaventurados porque seréis saciados.
Seréis bienaventurados porque tenéis misericordia.
Seréis bienaventurados porque seréis perdonados.
Seréis bienaventurados los que tenéis el alma limpia.
Seréis bienaventurados los que veréis a Dios.
Seréis bienaventurados los que buscáis siempre la paz.
Seréis bienaventurados hijos seréis de Dios.
Seréis bienaventurados los perseguidos por mi causa.
Seréis bienaventurados porque tendréis mi Reino.
miércoles, 25 de enero de 2017
JOVEN NUEVO
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