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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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sábado, 16 de marzo de 2019

AGUARDAMOS UN SALVADOR

REZA Y COMPARTE  JUVENIL 
AGUARDAMOS UN SALVADOR

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL  17-03-19

GUÍA: Vamos a entrar a nuestro  interior. El ruido, las cosas nos distraen  Queremos ir con Jesús al encuentro del Padre. Nos unimos a su oración. Intentamos conocer más a Jesús y su relación con Dios. Contemplamos el encuentro y acogemos su presencia a la vez que la agradecemos. SILENCIO CONTEMPLATIVO, DE FE Y AMOR SINCERO.

 De la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (3,17–4,1):

Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros. Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.

GUÍA:  La espera y esperanza de Cristo transforman la vida de los creyentes. Viene como salvador, y  transforma la vida con su gloria. Nos visualizamos rodeados por su poder salvador. Agradecemos su búsqueda  de la humanidad para transformar el pecado en perdón, la oscuridad en luz. SILENCIO DE ENCUENTRO, CONFIANZA Y DE LUZ.

Del santo evangelio según san Lucas (9,28b-36):

En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.
Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.»
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto. 


GUÍA: Nos encontramos con Jesús en su oración al Padre. Oímos la voz del Padre que nos quiere oyentes y obedientes a su Hijo amado Jesús.  Agradecemos su manifestación, su amor a Jesús y a la humanidad, su gloria manifestada   y de los oyentes de su Hijo amado.Recibimos su amor, su gloria, manifestada también hoy para nosotros. Gracias, Padre, por tu presencia en Jesús, por tu presencia en nuestra oración. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE AGRADECIMIENTO, DE ESPERANZA

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN EN UNA FRASE PARA RECORDAR.

AGRADECEMOS, ALABAMOS, PEDIMOS, OFRECEMOS

INVOCAMOS A MARÍA NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO

CANTAMOS:

Camina, pueblo de Dios./Camina, pueblo de Dios.
Nueva ley, Nueva Alianza/ en la Nueva Creación.
Camina, pueblo de Dios./ Camina, pueblo de Dios.

Mira allá en el Calvario,/en la roca hay una cruz.
Muerte que engendra la vida,/nuevos hombres, nueva luz.
Cristo nos ha salvado/ con su muerte y resurrección.
Todas las cosas renacen/ en la nueva creación.

Camina, pueblo de Dios...

Cristo toma en su cuerpo/ el pecado, la esclavitud.
Al destruirlos nos trae/ una nueva plenitud.
Pone en paz a los hombres,/ a las cosas y al Creador.
Todo renace a la vida/ en la nueva creación.

Camina, pueblo de Dios...

Cielo y tierra se abrazan,/ nuestra alma halla el perdón.
Vuelven a abrirse los cielos/ para el hombre pecador.
Israel peregrino, /vive y canta tu redención.
Hay nuevos mundos abiertos/ en la nueva creación.




sábado, 25 de febrero de 2017

¡JUZGAS A OTROS!



                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             
                                                                                                        ORACIÓN  JUVENIL 26-02-17                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          
GUÍA: ¿Juzgas a otros?.  En todo caso júzgate a ti mismo.  Ante el Padre, vemos nuestra semana. La revisamos y valoramos lo positivo y lo negativo que hemos hecho. Presentamos nuestras ilusiones y proyectos, nuestros deseos. Hemos trabajado o estado con otras personas, presentamos nuestras actuaciones y comportamientos. Cada uno es quien puede decir los motivos de cada cosa. Dejamos que Dios dé su última palabra. Agradecemos su presencia y su amistad. Escuchamos el pensamiento de Dios, de Jesús, del Espíritu hacia nuestro estilo de vida. SILENCIO DE ESCUCHA, DE ACOGIDA, DE COMPROMISO

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,1-5):


Hermanos:
Que la gente sólo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora, lo que se busca en los administradores es que sean fieles. Para mí lo de menos es que me pidáis cuentas vosotros o un tribunal humano; ni siquiera yo me pido cuentas. La conciencia, es verdad, no me remuerde; pero tampoco por eso quedo absuelto: mi juez es el Señor.
Así, pues, no juzguéis antes de tiempo, dejad que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá de Dios lo que merece.


GUÍA: En nuestro interior, escuchamos la Palabra,  que nos dice no juzguéis antes de tiempo. El sembrador espera a que la semilla dé su fruto. El Padre espera que su hijo vuelva. María guarda todas las cosas en su corazón, en espera. Dios espera a sus hijos. Y nosotros a veces queremos correr demasiado. Jesús, enséñanos a ver las cosas con tus ojos, a que el amor sea más fuerte que la impaciencia, que respondamos con nuestras capacidades y cada cual con las suyas. Dejemos que venga el Señor  para juzgar. SILENCIO DE ACOGIDA, DE ESCUCHA Y DE ESPERA, DE PERDÓN.




Del santo evangelio según san Mateo (6,24-34):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».GUÍA: No puede haber dos señores en el corazón.  ¿Es Dios tu Señor? En el silencio interior, valoramos el lugar que ocupa Dios en nosotros.  Admitimos que Él nos cuida como a los lirios del campo, como  a los pájaros, y mucho más, como hijos muy queridos. Dejemos que este sentimiento de confianza nos llene y fortalezca. Que nuestra fe se haga plena en aquel que nos ama. Gracias, Padre por tanto cariño. SILENCIO CONFIADO, SENCILLO, ABIERTO A LA PALABRA. 

RESUMIMOS nuestra oración en alguna frase para recordar.

AGRADECEMOS, ADORAMOS, OFRECEMOS, PEDIMOS PERDÓN, Y AYUDA PARA LOS NECESITADOS.

INVOCAMOS A MARÍA nuestra madre.

PADRE NUESTRO con toda la humanidad y con Jesús.

CANTAMOS:

CREO EN JESÚS. 
CREO EN JESÚS.
EL ES MI AMIGO, 
ES MI ALEGRÍA.EL ES MI SALVADOR.
1. El llamó a mi puerta, 
me invitó a compartir su heredad,
seguiré a su lado,
llevaré su mensaje de paz.

2. Día y noche (creo en Jesús),
él está a mi lado (creo en Jesús),
sigo sus palabras (creo en Jesús),
doy por él la vida (creo en Jesús),
es mi Salvador.

3. Enseñó a Zaqueo
a partir su hacienda y su pan,
alabó a la viuda
porque dio cuanto pudo ella dar.

4. Aleluya (creo en Jesús),
El es mi Mesías (creo en Jesús),
El es mi esperanza (creo en Jesús),
Vive para siempre (creo en Jesús),
Es mi Salvador.

sábado, 11 de febrero de 2017

CUMPLE Y ENSEÑA




   ORACIÓN JUVENIL 12-02-17




GUÍA: Nos preparamos al encuentro con Jesús dentro de nosotros mismos. Nos visualizamos alegres o tristes ¿cómo estás tú? Tu estado es consecuencia de alguna situación o momento que te llevó a estar de este modo. ¿Estás contento de ti, de tus actuaciones? Si es sí, da gracias a Dios por esa paz y satisfacción de haber actuado bien. Si es no, analiza tus razones, ¿qué te falta?¿cómo cambiar algo?. Habla con Jesús de todo ello. Haz SILENCIO DE FE Y DE ENCUENTRO.   


 De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,6-10):


Hermanos:Hablamos de sabiduría entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria.
Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido, pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino que, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman».
Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu; pues el Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.


GUÍA: Cumple y enseña lo que Dios te dice.  Oír y poner en práctica la Palabra de Dios. Es algo que está en nuestro corazón. Dios escribe su ley en el corazón de la humanidad y atrae al bien a los que le buscan. Su sabiduría se instala en nosotros y nos hace capaces de amar con su Espíritu. Él lo sondea todo. Dejamos que sea luz para nosotros y enseñemos a otros, esa luz para iluminar los caminos de los que se sienten tristes y en tinieblas. SILENCIO DE LUZ QUE ILUMINA Y PLENIFICA.



Del santo evangelio según san Mateo (5,17-37):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
Os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.

Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo.
Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”.
Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”.
Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».

GUÍA: Cumplir y dar plenitud a la ley. Es camino por donde andar y conseguir la meta. Las normas nos encaminan a cumplir la voluntad de Dios expresada en sus mandamientos. Ley de respeto y amor a los semejantes, hermanos nuestros. Con Jesús pedimos hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Veamos cómo cumplimos esos mandatos. SILENCIO DE  HIJOS ESPERANZADOS Y PORTADORES DE ESPERANZA

SINTETIZAMOS la oración hecha.

PETICIÓN, PERDÓN, ACCIÓN DE GRACIAS, ALABANZA

NUESTRA OFRENDA ES…

INVOCAMOS A MARÍA , nuestra Madre

PADRE NUESTRO con Jesús y toda la humanidad.

CANTAMOS

ESTRIBILLO 

Con vosotros está y no lo conocéis 
con vosotros está, su nombre es El Señor.(bis) 

Su nombre es El Señor y pasa hambre 
y clama por la boca del hambriento, 
y muchos que lo ven pasan de largo 
acaso por llegar temprano al templo. 

Su nombre es el Señor y sed soporta 
y está en quien de justicia va sediento, 
y muchos que lo ven pasan de largo, 
a veces ocupados en sus rezos. 

Su nombre es El Señor y está desnudo, 
la ausencia del amor hiela sus huesos, 
y muchos que lo ven pasan de largo, 
seguros y al calor de su dinero. 

 



sábado, 28 de enero de 2017

EN EL INTERIOR




                                                           ORACIÓN JUVENIL 29-01-17

GUÍA: En tu interior es donde conoces lo que eres. La belleza del ser está dentro de ti. Para orar entramos en esa habitación de dentro de nosotros y nos encontramos a nosotros mismos. Vete haciéndolo poco a poco. Santa Teresa hablaba de las siete moradas, y del castillo interior. Dios llama y espera que le dejemos pasar. Podemos abrir, dejar que entre con su luz o no hacer caso y hacerle esperar. Lope de Vega decía: ¿Qué tengo yo que mi amor procuras, qué amor se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío,  pasas las noche del invierno oscuras? Centrados en estas palabras demos alguna respuesta. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE RESPUESTA.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,26-31):

Fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».


GUÍA: No hay muchos sabios, o poderosos entre los creyentes. Dios ha escogido a la gente humilde para comunicarles su gracia. El que se gloríe que se gloríe en el Señor. En Cristo Jesús, Sabiduría de Dios, somos hijos, confiamos en él. Iluminados por estas verdades, agradecemos su presencia. Jesús, fortalece nuestra fe, aviva nuestra esperanza, enséñanos a amar. SILENCIO DE PRESENCIA Y COMPAÑÍA CON EL QUE NOS AMA.

Del santo evangelio según san Mateo (5,1-12a):

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

GUÍA: Jesús en el monte enseña a sus discípulos. Les propone su programa de acción. Entre ellos estamos nosotros, le escuchamos y vamos asimilando sus palabras: Pobres, mansos, limpios de corazón, hambrientos de justicia y bien, buscadores de la paz. ¿Cómo nos evaluamos en los puntos propuestos? ¿El reino de los cielos está en nosotros? SILENCIO DE ESCUCHA, DE ILUMINACIÓN, DE RESPUESTA.

SINTETIZAMOS  nuestra oración.

OFRECEMOS. PEDIMOS. AGRADECEMOS.

PADRE NUESTRO con Jesús y toda la humanidad.

INVOCAMOS A MARÍA.

CANTAMOS

Seréis bienaventurados los desprendidos de la tierra.
Seréis bienaventurados porque tendréis el Cielo.
Seréis bienaventurados los que tenéis alma sencilla.
Seréis bienaventurados, vuestra será la tierra.

BIENAVENTURADOS SEREMOS, SEÑOR,
SEREMOS SEÑOR
 
Seréis bienaventurados los que lloréis, los que sufrís.
Seréis bienaventurados porque seréis consolados.
Seréis bienaventurados los que tenéis hambre de Mí.
Seréis bienaventurados porque seréis saciados.

Seréis bienaventurados porque tenéis misericordia.
Seréis bienaventurados porque seréis perdonados.
Seréis bienaventurados los que tenéis el alma limpia.
Seréis bienaventurados los que veréis a Dios.

Seréis bienaventurados los que buscáis siempre la paz.
Seréis bienaventurados hijos seréis de Dios.
Seréis bienaventurados los perseguidos por mi causa.
Seréis bienaventurados porque tendréis mi Reino.