Reza y Comparte Juvenil. Guía de Oración. INICIO

Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

martes, 15 de marzo de 2022

TEMA J CUARESMA 22, 2

 REZA Y COMPARTE JUVENIL

TEMA J CUARESMA 22, 2

 

Vamos avanzando en la Cuaresma. El mensaje del Papa Francisco sigue indicándonos unas pautas de reflexión hacia la Pascua de Jesucristo. Te las ofrecemos para que te unas a la reflexión de la Iglesia y de las personas que la formamos. Las hemos repartido en varias partes. Puedes profundizarlas en distintos días. ¿Te gusta así?

 

2. «No nos cansemos de hacer el bien»

La resurrección de Cristo anima las esperanzas terrenas con la «gran esperanza» de la vida eterna e introduce ya en el tiempo presente la semilla de la salvación (cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 3; 7). Frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás. Efectivamente, incluso los mejores recursos son limitados, «los jóvenes se cansan y se fatigan, los muchachos tropiezan y caen» (Is 40,30). Sin embargo, Dios «da fuerzas a quien está cansado, acrecienta el vigor del que está exhausto. […] Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, vuelan como las águilas; corren y no se fatigan, caminan y no se cansan» (Is 40,29.31). La Cuaresma nos llama a poner nuestra fe y nuestra esperanza en el Señor (cf. 1 P 1,21), porque sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado (cf. Hb 12,2) podemos acoger la exhortación del Apóstol: «No nos cansemos de hacer el bien» (Ga 6,9).

 

No nos cansemos de orar. Jesús nos ha enseñado que es necesario «orar siempre sin desanimarse» ( Lc 18,1). Necesitamos orar porque necesitamos a Dios. Pensar que nos bastamos a nosotros mismos es una ilusión peligrosa. Con la pandemia hemos palpado nuestra fragilidad personal y social. Que la Cuaresma nos permita ahora experimentar el consuelo de la fe en Dios, sin el cual no podemos tener estabilidad (cf. Is 7,9). Nadie se salva solo, porque estamos todos en la misma barca en medio de las tempestades de la historia [2]; pero, sobre todo, nadie se salva sin Dios, porque sólo el misterio pascual de Jesucristo nos concede vencer las oscuras aguas de la muerte. La fe no nos exime de las tribulaciones de la vida, pero nos permite atravesarlas unidos a Dios en Cristo, con la gran esperanza que no defrauda y cuya prenda es el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo (cf. Rm 5,1-5).

No nos cansemos de extirpar el mal de nuestra vida. Que el ayuno corporal que la Iglesia nos pide en Cuaresma fortalezca nuestro espíritu para la lucha contra el pecado. No nos cansemos de pedir perdón en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación, sabiendo que Dios nunca se cansa de perdonar [3].  No nos cansemos de luchar contra la concupiscencia, esa fragilidad que nos impulsa hacia el egoísmo y a toda clase de mal, y que a lo largo de los siglos ha encontrado modos distintos para hundir al hombre en el pecado (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 166). Uno de estos modos es el riesgo de dependencia de los medios de comunicación digitales, que empobrece las relaciones humanas. La Cuaresma es un tiempo propicio para contrarrestar estas insidias y cultivar, en cambio, una comunicación humana más integral (cf. ibíd., 43) hecha de «encuentros reales» ( ibíd., 50), cara a cara.

 

No nos cansemos de hacer el bien en la caridad activa hacia el prójimo. Durante esta Cuaresma practiquemos la limosna, dando con alegría (cf. 2 Co 9,7). Dios, «quien provee semilla al sembrador y pan para comer» (2 Co 9,10), nos proporciona a cada uno no sólo lo que necesitamos para subsistir, sino también para que podamos ser generosos en el hacer el bien a los demás. Si es verdad que toda nuestra vida es un tiempo para sembrar el bien, aprovechemos especialmente esta Cuaresma para cuidar a quienes tenemos cerca, para hacernos prójimos de aquellos hermanos y hermanas que están heridos en el camino de la vida (cf. Lc 10,25-37). La Cuaresma es un tiempo propicio para buscar —y no evitar— a quien está necesitado; para llamar —y no ignorar— a quien desea ser escuchado y recibir una buena palabra; para visitar —y no abandonar— a quien sufre la soledad. Pongamos en práctica el llamado a hacer el bien a todos, tomándonos tiempo para amar a los más pequeños e indefensos, a los abandonados y despreciados, a quienes son discriminados y marginados (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 193).

 

3. «Si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos»

 

La Cuaresma nos recuerda cada año que «el bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día» (ibíd., 11). Por tanto, pidamos a Dios la paciente constancia del agricultor (cf. St 5,7) para no desistir en hacer el bien, un paso tras otro. Quien caiga tienda la mano al Padre, que siempre nos vuelve a levantar. Quien se encuentre perdido, engañado por las seducciones del maligno, que no tarde en volver a Él, que «es rico en perdón» (Is 55,7). En este tiempo de conversión, apoyándonos en la gracia de Dios y en la comunión de la Iglesia, no nos cansemos de sembrar el bien. El ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda. Tenemos la certeza en la fe de que «si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos» y de que, con el don de la perseverancia, alcanzaremos los bienes prometidos (cf. Hb 10,36) para nuestra salvación y la de los demás (cf. 1 Tm 4,16). Practicando el amor fraterno con todos nos unimos a Cristo, que dio su vida por nosotros (cf. 2 Co 5,14-15), y empezamos a saborear la alegría del Reino de los cielos, cuando Dios será «todo en todos» (1 Co 15,28).

 

Que la Virgen María, en cuyo seno brotó el Salvador y que «conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19) nos obtenga el don de la paciencia y permanezca a nuestro lado con su presencia maternal, para que este tiempo de conversión dé frutos de salvación eterna.

FRANCISCO

viernes, 11 de marzo de 2022

PINCELADAS FEBRERO 22

 REZA Y COMPARTE JUVENIL

PINCELADAS FEBRERO 22 

“Pinceladas Febrero 22” nos saluda con la alegría de haber ofrecido su parte para agradar a Dios y también a vosotros los lectores. Son Pinceladas que enriquecen la vida del cuadro y que señalan caminos posibles en la vida de las personas. ¿Lo ves tú así? Fíjate.

 

1.             rezaycompartejuvenil.blogspot.com1 de febrero de 2022, 3:52

 

"Levántate" Le dice Jesús a la hija de Jairo. y ella se levanta. La fuerza de dios es capaz de levantar a los muertos. En nuestro mundo nos toca confiar el él y obedecer a su voz. Podemos levantarnos del pesimismo y de tantos males. Él cuenta con nosotros.

2.              

Rosa Azul3 de febrero de 2022, 4:05

"llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos". Nos llama por el bautismo, nos confirma y sigue llamándonos cada día. Él nos capacita para llevar la Buena noticia del Reino de Dios. Sentimos su presencia y damos respuesta.

3.              

rezaycompartejuvenil.blogspot.com4 de febrero de 2022, 3:54

 

"David invocó al Señor altísimo, quien dio vigor a su diestra" Invocar al Señor, esforzarse en el trabajo emprendido, confiar en su amor. Él cuenta con nosotros y nosotros con él. Interiorizamos nuestra situación.

4.              

Rosa Roja5 de febrero de 2022, 1:46

Santa Águeda, mártir siglo III, De Catania. Previene contra el fuego. Consagra su virginidad a Jesucristo. Algunos pueblos la tienen como Patrona. Felicidades.

5.              

Rosa Amarilla6 de febrero de 2022, 2:41

"Haced esto en memoria mía". El domingo nos unimos a toda la comunidad con especial afecto para rememorar la vida y resurrección de Jesús. Recibimos su presencia par transmitirla a otros. Unidos.

6.              

rezaycompartejuvenil.blogspot.com8 de febrero de 2022, 3:22

 

Limpiar las manos y sobre todo el corazón. Pacificarlo para poder dar esa paz que viene de Jesús y siembra felicidad.

7.              

Rosa Azul9 de febrero de 2022, 2:38

"Del corazón del hombre, salen los malos propósitos" Purifica, Padre Dios, nuestro corazón. Llénalo con tu amor y misericordia.

8.              

Rosa Roja10 de febrero de 2022, 3:21

Jesús cura del demonio a la hija de una mujer que cree y es humilde, insiste, es confiada. Miramos su ejemplo y confiamos intensamente en nuestras necesidades.

9.              

rezaycompartejuvenil.blogspot.com11 de febrero de 2022, 7:04

 

«effeta», esto es: «Ábrete.» Con estas palabras curó Jesús al sordo de nacimiento, en el evangelio. Cura, Señor, nuestras sorderas también hoy. Sordera ante la Palabra de Dios, sordera ante la palabra de los necesitados, ante cada persona. Buen día.

10.          

Rosa Amarilla12 de febrero de 2022, 3:41

Dijo la bendición sobre los panes y sobre los peces. Se lo dio a los apóstoles para que lo distribuyesen. El pan de Jesús, él mismo, sacia el hambre de quien le acoge.

11.          

Rosa Azul14 de febrero de 2022, 3:21

Celebramos a San Valentín, protector de los enamorados. Pedimos un amor sincero, puro y generoso. Que Dios lo acreciente en las familias, parejas y personas. Felicidades.

12.          

rezaycompartejuvenil.blogspot.com15 de febrero de 2022, 2:15

 

(Santiago 1, 18)"Por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, Dios nos engendró, para que seamos como la primicia de sus criaturas". Él nos cuida y protege. Gracias, Padre.

13.          

Rosa Roja17 de febrero de 2022, 2:53

"¿Cumplís la ley soberana que enuncia la Escritura: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo?» Nos lo pregunta la carta de Santiago. Amar a todos no sólo a los que nos caen bien. Reflexionamos e interiorizamos.

14.          

rezaycompartejuvenil.blogspot.com18 de febrero de 2022, 3:15

 

"La fe sin obras, está muerta". Dice Santiago en su carta. Necesitamos fe y obras. Jesús enséñanos a caminar en fe y en obras.

15.          

Rosa Blanca Grupodos20 de febrero de 2022, 13:46

La Eucaristía nos fortalece y acompaña en el camino. De ella sale la unión con Dios y con los hermanos. Buen domingo.

16.          

Rosa Roja21 de febrero de 2022, 3:16

"La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera" Nos colocamos ante esa sabiduría y la reflejamos en nuestra vida. Interiorizamos.

17.          

rezaycompartejuvenil.blogspot.com22 de febrero de 2022, 14:20

 

«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo....Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo". Nos unimos a la confesión de Pedro. Aumenta, Padre, nuestra fe.

18.          

Rosa Amarilla23 de febrero de 2022, 2:08

«Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.» Observar el bien de los demás y apoyarlo nos une en la convivencia. Jesús dice: no se lo impidáis. Buen día.

19.        

Anónimo23 de febrero de 2022, 2:47

«Si el Señor lo quiere y vivimos, haremos esto o lo otro.» Confiamos en ti, Señor, cuida nuestra vida y nuestro porvenir.

20.          

Rosa Blanca Grupodos26 de febrero de 2022, 1:31

"la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo curará, y, si ha cometido pecado, lo perdonará". La oración nos alza hasta Dios. Él nos alienta, perdona, cura, fortalece... confiamos.

21.          

Rosa Amarilla28 de febrero de 2022, 3:39

"La comprobación de vuestra fe de más precio que el oro... llegará a ser alabanza y gloria y honor cuando se manifieste Jesucristo”. Confiamos, y avivamos la fe.

 

ACCIÓN:

Ponle un nombre a alguna de ellas y dinos en qué te has fijado para hacerlo. Será curioso ver tu reflexión. Esperamos tu participación y que compartas con otros.

 

 

EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN

 REZA Y COMPARTE JUVENIL

EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL,  Domingo 2º de Cuaresma - Ciclo C

GUÍA: Aquí estamos, Señor. Ante ti sentimos que eres luz y salvación, la defensa de nuestra vida. Con el salmista te invocamos y confiamos en ti. Grande eres y digno de toda alabanza. Te reconocemos como Padre y Señor. Haz que potenciemos nuestro ser hijos tuyos, hermanos unos de otros. SILENCIO DE CONOCIMIENTO, DE CERCANÍA, DE ENCUENTRO.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (3,17–4,1):

Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros. Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.

GUÍA: Hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo. ¿Nos vemos entre ellos?¿Aspiramos sólo a las cosas terrenas, o somos ciudadanos del cielo? Jesús, limpia nuestra mente y nuestro corazón para conocerte, para recorrer tu camino. Te reconocemos como fortaleza  de nuestro ser, confianza, alegría. SILENCIO DE PAZ, RECONOCIMIENTO, CONVERSIÓN.

Sal 26,   R/. El Señor es mi luz y mi salvación

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿Quién me hará temblar? R/.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,28b-36):
En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.
Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.»
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

GUÍA: El rostro de Jesús cambió en la oración, se transfigura en contacto con el Padre. Moisés y Elías están hablando con él. Hablan de la muerte de Jesús. Se oye una voz desde la nube. Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle. Entramos en contacto con la escena, con la oración de Jesús, con el mandato del Padre. Que te escuchemos y sigamos tus palabras. SILENCIO DE ESCUCHA, DE ADORACIÓN, DE OBEDIENCIA.

HACEMOS SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: LAS PALABRAS QUE TE QUEDAN SON…

AGRADECEMOS, ADORAMOS, OFRECEMOS.

INVOCAMOS A MARÍA PARA QUE NOS ACOMPAÑE EN EL CAMINO.

CON JESÚS, NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS: Ciudadanos del cielo

CIUDADANOS DEL CIELO,MORADORES DE LA CASA DE DIOS,

CAMINAMOS HACIA EL PADRE,EN EL SEÑOR, POR EL ESPÍRITU.

1. Caminamos hacia el monte de Sión,

a la ciudad del Dios viviente,

a la Jerusalén celestial. 

2. Caminamos hacia las miríadas de ángeles,

a la fiesta universal,

a la asamblea de primogénitos

inscritos en el cielo. 

3. Caminamos hacia un Dios, juez universal,

hacia los espíritus de los justos,

hacia Jesús, mediador de la Nueva Alianza.

https://www.youtube.com/watch?v=OawyLATeK1M

 

viernes, 4 de marzo de 2022

NADIE QUEDARÁ DEFRAUDADO

 REZA Y COMPARTE JUVENIL

NADIE QUEDARÁ DEFRAUDADO

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 06-03-22   Domingo 1º de Cuaresma - Ciclo C

GUÍA:  Nadie de los que confían quedará defraudado. Es tu palabra, Señor. Te presentamos nuestra fe y nuestra oración para acogernos a tu bondad y misericordia. El mundo está agitado y el dolor toca las vidas de muchos hombres y mujeres, de jóvenes y mayores. Atiende a nuestras necesidades y consuela a los afligidos, conforta a todos. Danos la paz. SILENCIO DE CONFIANZA, DE PETICIÓN, DE ESPERANZA.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (10,8-13):

La Escritura dice: "La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón." Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. Dice la Escritura: "Nadie que cree en él quedará defraudado." Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues "todo el que invoca el nombre del Señor se salvará."

GUÍA: La oración nos acerca a ti a tu corazón. El momento es difícil. Creemos en ti y que tu presencia nos acompaña en todo. Alimenta nuestra fe con el pan de la Eucaristía, con el pan de la Palabra, con el pan del encuentro. Eres generoso con los que te invocan. Necesitamos la fe y la confianza para vivir cada día en fortaleza de espíritu. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE FE, COLABORACIÓN.

Sal 90,  R/. Está conmigo, Señor, en la tribulación

Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,1-13):

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo.

Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.

Entonces el diablo le dijo: "Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan."

Jesús le contestó: "Está escrito: No sólo de pan vive el hombre".

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: "Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mi, todo será tuyo."

Jesús le contestó: "Está escrito: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto".

Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti", y también: "Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras".

Jesús le contestó: Está mandado: "No tentarás al Señor, tu Dios".

Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

GUÍA: Vas al desierto, preparas tu misión. La tentación está ahí. Convierte estas piedras en pan…Pero tú dices: No sólo de pan vive el hombre. Te sometes humildemente a la voluntad de Dios. Tentación de poder: Si te arrodillas ante mí, todo será tuyo, pero contestas con: Adorarás al Señor tu Dios y a él solo servirás. Y a la tercera le dices: No tentarás al Señor, tu Dios. Descubrimos nuestras tentaciones y nuestras respuestas. SILENCIO DE VISUALIZAR, DE RECONOCER, DE ACTUAR.


 HACEMOS SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN. ¿CON QUÉ FRASE TE QUEDAS?

SENTIMOS LA PRESENCIA DE JESÚS, NOS UNIMOS A ÉL, COMPARTIMOS SU CAMINO.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA COMPAÑERA DE FE.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO...

CANTAMOS

Somos un pueblo que camina,/Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

Somos un pueblo que camina,/Que marcha por el mundo buscando otra ciudad.

Somos errantes peregrinos/En busca de un destino, destino de unidad.

Siempre seremos caminantes,/Pues sólo caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

Danos valor siempre constante,/Valor en las tristezas, valor en nuestro afán.

Danos la luz de tu Palabra,/Que guíe nuestros pasos en este caminar.

Marcha, Señor, junto a nosotros,/Pues sólo en tu Presencia podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

Dura se hace nuestra marcha,/Andando entre las sombras de tanta oscuridad.

Todos los cuerpos desgastados,/Ya sienten el cansancio de tanto caminar;

Pero tenemos la esperanza/De que nuestras fatigas al fin alcanzarán

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad

Otra ciudad que no se acaba,/Sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.

https://www.youtube.com/watch?v=18IYF1oiQ2s

martes, 1 de marzo de 2022

TEMA J CUARESMA 22

REZA Y COMPARTE JUVENIL

TEMA J CUARESMA 22 

 

El Papa Francisco nos regala su reflexión sobre la Cuaresma. Es la preparación para una Pascua llena de luz y resurrección con Jesús. Oportunidad es la vida y es cada situación. Céntrate en lo que Jesús quiere para este tiempo y avanza por su senda. Son tiempos difíciles pero cada uno ha de poner su grano de bien para el gran granero del mundo. Aprovecha la oportunidad y colabora.

 

 

Mensaje del Papa para la Cuaresma 2022

Queridos hermanos y hermanas: 

La Cuaresma es un tiempo favorable para la renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado. Para nuestro camino cuaresmal de 2022 nos hará bien reflexionar sobre la exhortación de san Pablo a los gálatas: «No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad (kairós), hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a). 

1. Siembra y cosecha 

En este pasaje el Apóstol evoca la imagen de la siembra y la cosecha, que a Jesús tanto le gustaba (cf. Mt 13). San Pablo nos habla de un kairós, un tiempo propicio para sembrar el bien con vistas a la cosecha. ¿Qué es para nosotros este tiempo favorable? Ciertamente, la Cuaresma es un tiempo favorable, pero también lo es toda nuestra existencia terrena, de la cual la Cuaresma es de alguna manera una imagen [1]. Con demasiada frecuencia prevalecen en nuestra vida la avidez y la soberbia, el deseo de tener, de acumular y de consumir, como muestra la parábola evangélica del hombre necio, que consideraba que su vida era segura y feliz porque había acumulado una gran cosecha en sus graneros (cf. Lc 12,16-21). La Cuaresma nos invita a la conversión, a cambiar de mentalidad, para que la verdad y la belleza de nuestra vida no radiquen tanto en el poseer cuanto en el dar, no estén tanto en el acumular cuanto en sembrar el bien y compartir.

 

El primer agricultor es Dios mismo, que generosamente «sigue derramando en la humanidad semillas de bien» (Carta enc. Fratelli tutti, 54). Durante la Cuaresma estamos llamados a responder al don de Dios acogiendo su Palabra «viva y eficaz» (Hb 4,12). La escucha asidua de la Palabra de Dios nos hace madurar una docilidad que nos dispone a acoger su obra en nosotros (cf. St 1,21), que hace fecunda nuestra vida. Si esto ya es un motivo de alegría, aún más grande es la llamada a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a sembrar el bien no tenemos que verla como un peso, sino como una gracia con la que el Creador quiere que estemos activamente unidos a su magnanimidad fecunda.

 

¿Y la cosecha? ¿Acaso la siembra no se hace toda con vistas a la cosecha? Claro que sí. El vínculo estrecho entre la siembra y la cosecha lo corrobora el propio san Pablo cuando afirma: «A sembrador mezquino, cosecha mezquina; a sembrador generoso, cosecha generosa» (2 Co 9,6). Pero, ¿de qué cosecha se trata? Un primer fruto del bien que sembramos lo tenemos en nosotros mismos y en nuestras relaciones cotidianas, incluso en los más pequeños gestos de bondad. En Dios no se pierde ningún acto de amor, por más pequeño que sea, no se pierde ningún «cansancio generoso» (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 279). Al igual que el árbol se conoce por sus frutos (cf. Mt 7,16.20), una vida llena de obras buenas es luminosa (cf. Mt 5,14-16) y lleva el perfume de Cristo al mundo (cf. 2 Co 2,15). Servir a Dios, liberados del pecado, hace madurar frutos de santificación para la salvación de todos (cf. Rm 6,22).

ACCIÓN:

Es el momento de reflexionar y dar la respuesta  personal. Cada grano de trigo incrementa el bien que construye la humanidad.  Que Dios Padre, Hijo Y Espíritu nos fortalezcan y den la buena cosecha. Da  pasos en tu camino, él va contigo. Buena Cuaresma.