Reza y Comparte Juvenil. Guía de Oración. INICIO

Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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viernes, 3 de enero de 2020

NOS HA BENDECIDO EN CRISTO


REZA Y COMPARTE JUVENIL

NOS HA BENDECIDO EN CRISTO

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL

GUÍA: Oración, encuentro, Palabra, silencio. Son palabras y elementos de la oración. Las vivimos, acogemos y hacemos una realidad que nos acerca a Dios: Padre, Hijo y Espíritu. Sencillamente, con humildad nos acercamos al Niño de Belén y dejamos que nos hable de nuestra vida, de lo que realizamos y de lo que no realizamos, por desgana, comodidad, falta de ilusión o de fe. En este espacio escuchamos, nos sentimos interpelados y vemos qué nos pide el Niño. ¿Qué podemos hacer mejor? SILENCIO DE ENCUENTRO, DE GRACIAS, DE PERDÓN, DE HACER CAMINO.

R/. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Del apóstol san Pablo a los Efesios (1,3-6.15-18):

Bendito sea el Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
Él nos eligió en Cristo, antes de la fundación del mundo
para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor.
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
según el beneplácito de su voluntad,
a ser sus hijos,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
Por eso, habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mis oraciones, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

GUÍA: Nos ha elegido y bendecido en Cristo. Sus bendiciones y su amor descansan sobre cada uno de nosotros. Renovamos nuestra fe y compromiso como cristianos.  Que seamos intachables en el amor. Que seamos sus hijos amados y que aman a tan buen Padre. Que con Jesús, seamos alabanza y gloria en lo que él quiere para nosotros. Fortalece, Padre, nuestra fe, nuestra esperanza, nuestro amor. Danos esa sabiduría necesaria para conocer más a Jesús y para actuar en sus caminos. SILENCIO DE CONFIANZA, FE, AMOR DE HIJOS Y DE HERMANOS.

Del santo evangelio según san Juan (1,1-18):

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,

ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


GUÍA: El verbo, la Palabra se hizo carne. Habitó entre nosotros. Se hizo uno de los nuestros. Admiramos su presencia en Belén, en tantas personas buenas, en nuestra vida de cada día. Agradecemos su estar con nosotros y le pedimos la fortaleza para ser constantes en la fe, que nuestra esperanza sea sincera y nuestro amor verdadero, para él y para los hermanos. Nos dejamos acariciar  por su mirada pacificadora y fiel. ¿Qué podemos regalarle?  SILENCIO DE AMISTAD, ENCUENTRO, COMPROMISO.  

SINTETIZAMOS NUESTRA ORACIÓN, LA PRESENTAMOS EN UNA FRASE.

CONFIANZA, GRACIAS, ADORACIÓN, OFRENDA.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y MAESTRA, QUE NOS ACOMPAÑE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE COMO JESÚS: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS

Nunca suenan las campanas

Nunca suenan las campanas
con tan dulce claridad
como cantando las glorias
de la hermosa Navidad.

Es porque cantan la noche feliz,
es porque cantan la noche sin par
en que Dios Niño ha nacido
y en el mundo ha de reinar.

Es la voz de las campanas
eco de angélico son;
es el anuncio festivo
de gloria y de redención.

En todas partes se oye
su dulce y claro sonar;
en las montañas y valles,
y en las orillas del mar.


viernes, 22 de noviembre de 2019

CRISTO REY DEL UNIVERSO


REZA Y COMPARTE JUVENIL

CRISTO  REY  DEL  UNIVERSO

GUÍA DE ORACIÓN  JUVENIL 24-11-19

GUÍA: La fiesta que celebramos es Cristo Rey del Universo.  Es el último domingo del año Litúrgico. Celebramos la fe que nos atrae hacia el Dios de la vida y del amor. Cristo afirma ante Pilato que él es rey. Nos unimos al Pueblo de Dios  para confesar nuestra fe, para reconocer a Jesús  dueño y rey de nuestros corazones. Estamos alegres en la casa del Señor. Él defiende nuestra causa. SILENCIO DE RECONOCIMIENTO, DE GLORIA, DE COMPROMISO.

R/. Vamos alegres a la casa del Señor.

De la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (1,12-20):

Hermanos:
Demos gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
Él es imagen del Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque en él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles.
Tronos y Dominaciones,
Principados y Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo,
y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas,
las del cielo y las de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.


GUÍA: Dios nos ha sacado del reino de las tinieblas y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor.  Es un Rey de paz, de justicia, de verdad. Somos introducidos en ese reino y santificados por su sangre. Él es anterior a todo y todo se mantiene en él.  Sentimos su presencia. Es la cabeza del cuerpo de la Iglesia. Somos miembros en él.  Tomamos conciencia de cada frase. Unidos a Jesús nos reconciliamos con el Padre. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, DE VERDAD, DE ENCUENTRO.


Del santo evangelio según san Lucas (23,35-43):

En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo:
«A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
«Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero:
«Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
«¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
«¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha hecho nada malo».
Y decía:
«Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo:
«En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».


 GUÍA: Se burlaban de él, pero es  Rey de los judíos y de todos nosotros, si le aceptamos como Rey. Nuestra oración nos acerca al monte Calvario, a su ser rey en la cruz. Pedimos perdón,   le recibimos como rey. En nuestro interior, le adoramos, le damos gracias. Nos unimos a su tarea de justicia, de amor y de paz para toda la humanidad. SILENCIO DE ENTREGA, DE PERDÓN, DE COMPROMISO

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN, UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDARLA.

AGRADECEMOS, ADORAMOS, PEDIMOS, OFRECEMOS.

INVOCAMOS A MARÍA QUE NOS ACOMPAÑA EN EL CAMINO.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO…

CANTAMOS


Libertador de Nazaret,
ven junto a mí, ven junto a mí.
Libertador de Nazaret,
¿qué puedo hacer sin tí? (Bis)



Yo sé que eres camino,
que eres la vida y la verdad.
Yo sé que el que te sigue,
sabe a dónde va.



Quiero vivir tu vida,
seguir tus huellas, tener tu luz.
Quiero beber tu cáliz,
quiero llevar tu Cruz.


Libertador de Nazaret,


Quiero encender mi fuego,
alumbrar mi vida y seguirte a Ti.
Quiero escucharte siempre,
quiero luchar por Tí.



Y comenzar de nuevo,
te necesito Libertador,
no puedo estar sin rumbo,
no puedo estar sin Dios.