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martes, 13 de marzo de 2018

SÍNODO JÓVENES 8

    REZA Y COMPARTE JUVENIL

SÍNODO JÓVENES, PREPARACIÓN 8            

XV ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA

Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional
DOCUMENTO PREPARATORIO (fragmento)


Elegir
Una vez reconocido e interpretado el mundo de los deseos y de las pasiones, el acto de decidir se convierte en ejercicio de auténtica libertad humana y de responsabilidad personal, siempre claramente situadas y por lo tanto limitadas. Entonces, la elección escapa a la fuerza ciega de las pulsiones, a las que un cierto relativismo contemporáneo termina por asignar el rol de criterio último, aprisionando a la persona en la volubilidad. Al mismo tiempo se libera de la sujeción a instancias externas a la persona y, por tanto, heterónomas, exigiendo asimismo una coherencia de vida.

Durante mucho tiempo en la historia, las decisiones fundamentales de la vida no fueron tomadas por los interesados directos; en algunas partes del mundo todavía es así, tal como se ha apuntado también en el capítulo I. Promover elecciones verdaderamente libres y responsables, despojándose de toda connivencia con legados de otros tiempos, sigue siendo el objetivo de toda pastoral vocacional seria. El discernimiento es en la pastoral vocacional el instrumento fundamental, que permite salvaguardar el espacio inviolable de la conciencia, sin pretender sustituirla (cfr. Amoris laetitia, 37).

La decisión debe ser sometida a la prueba de los hechos en vista de su confirmación. La elección no puede quedar aprisionada en una interioridad que corre el riesgo de mantenerse virtual o poco realista – se trata de un peligro acentuado en la cultura contemporánea –, sino que está llamada a traducirse en acción, a tomar cuerpo, a iniciar un camino, aceptando el riesgo de confrontarse con la realidad que había puesto en movimiento deseos y emociones. Otros movimientos interiores nacerán en esta fase: reconocerlos e interpretarlos permitirá confirmar la bondad de la decisión tomada o aconsejará revisarla. Por esto es importante “salir”, incluso del miedo de equivocarse que, como hemos visto, puede llegar a ser paralizante.

El discernimiento vocacional no se realiza en un acto puntual, aun cuando en la historia de cada vocación es posible identificar momentos o encuentros decisivos. Como todas las cosas importantes de la vida, también el discernimiento vocacional es un proceso largo, que se desarrolla en el tiempo, durante el cual es necesario mantener la atención a las indicaciones con las que el Señor precisa y específica una vocación que es exclusivamente personal e irrepetible. El Señor les pidió a Abraham y a Sara que partieran, pero sólo en un camino progresivo y no sin pasos en falso se aclaró cuál era la inicialmente misteriosa «tierra que yo te mostraré» (Gén 12,1). María misma progresa en la conciencia de su vocación a través de la meditación de las palabras que escucha y los eventos que le suceden, también los que no comprende (cfr. Lc 2,50-51).
El tiempo es fundamental para verificar la orientación efectiva de la decisión tomada. Como enseña cada página del texto bíblico, no hay vocación que no se ordene a una misión acogida con temor o con entusiasmo.

Acoger la misión implica la disponibilidad de arriesgar la propia vida y recorrer la vía de la cruz, siguiendo las huellas de Jesús, que con decisión se puso en camino hacia Jerusalén (cfr. Lc 9,51) para ofrecer su vida por la humanidad. Sólo si la persona renuncia a ocupar el centro de la escena con sus necesidades se abre el espacio para acoger el proyecto de Dios a la vida familiar, al ministerio ordenado o a la vida consagrada, así como para llevar a cabo con rigor su profesión y buscar sinceramente el bien común. En particular en los lugares donde la cultura está más profundamente marcada por el individualismo, es necesario verificar hasta qué punto las elecciones son dictadas por la búsqueda de la propia autorrealización narcisista y en qué grado, por el contrario, incluyen la disponibilidad a vivir la propia existencia en la lógica de la generosa entrega. Por esto, el contacto con la pobreza, la vulnerabilidad y la necesidad revisten gran importancia en los caminos de discernimiento vocacional. En lo que respecta a los futuros pastores, es oportuno examinar y promover el crecimiento de la disponibilidad a dejarse impregnar del “olor de las ovejas”.
En la base de discernimiento podemos identificar tres convicciones, muy arraigadas en la experiencia de cada ser humano releída a la luz de la fe y de la tradición cristiana. La primera es que el Espíritu de Dios actúa en el corazón de cada hombre y de cada mujer a través de sentimientos y deseos que se conectan a ideas, imágenes y proyectos. Escuchando con atención, el ser humano tiene la posibilidad de interpretar estas señales. La segunda convicción es que el corazón humano, debido a su debilidad y al pecado, se presenta normalmente divido a causa de la atracción de reclamos diferentes, o incluso opuestos. La tercera convicción es que, en cualquier caso, el camino de la vida impone decidir, porque no se puede permanecer indefinidamente en la indeterminación. Pero es necesario dotarse de los instrumentos para reconocer la llamada del Señor a la alegría del amor y elegir responder a ella.
Entre estos instrumentos, la tradición espiritual destaca la importancia del acompañamiento personal. Para acompañar a otra persona no basta estudiar la teoría del discernimiento; es necesario tener la experiencia personal en interpretar los movimientos del corazón para reconocer la acción del Espíritu, cuya voz sabe hablar a la singularidad de cada uno. El acompañamiento personal exige refinar continuamente la propia sensibilidad a la voz del Espíritu y conduce a descubrir en las peculiaridades personales un recurso y una riqueza.
Se trata de favorecer la relación entre la persona y el Señor, colaborando a eliminar lo que la obstaculiza. He aquí la diferencia entre el acompañamiento al discernimiento y el apoyo psicológico, que también, si está abierto a la trascendencia, se revela a menudo de fundamental importancia. El psicólogo sostiene a una persona en las dificultades y la ayuda a tomar conciencia de sus fragilidades y su potencial; el guía espiritual remite la persona al Señor y prepara el terreno para el encuentro con Él (cfr. Jn 3,29-30).
Los pasajes evangélicos que narran el encuentro de Jesús con las personas de su tiempo resaltan algunos elementos que nos ayudan a trazar el perfil ideal de quien acompaña a un joven en el discernimiento vocacional: la mirada amorosa (la vocación de los primeros discípulos, cfr. Jn 1,35-51); la palabra con autoridad (la enseñanza en la sinagoga de Cafarnaún, cfr. Lc 4,32); la capacidad de “hacerse prójimo” (la parábola del buen samaritano, cfr. Lc10,25-37); la opción de “caminar al lado” (los discípulos de Emaús, cfr. Lc 24,13-35); el testimonio de autenticidad, sin miedo a ir en contra de los prejuicios más generalizados (el lavatorio de los pies en la última cena, cfr. Jn 13,1-20).
En el compromiso de acompañar a las nuevas generaciones la Iglesia acoge su llamada a colaborar en la alegría de los jóvenes, más que intentar apoderarse de su fe (cfr. 2Cor 1,24). Dicho servicio se arraiga en última instancia en la oración y en la petición del don del Espíritu que guía e ilumina a todos y a cada uno.
  

GUÍA  DE  ACCIÓN


Lectura de  cada párrafo, reflexión sobre él.

Confrontación de  tu situación personal con lo que dice el Papa Francisco.

Cuida: La oración asidua, la Palabra de Dios, la frecuencia de la Eucaristía y Reconciliación.

Presencia de María Madre y Maestra.

Diálogo con el Padre, con el Hijo Jesús, con el Espíritu. 

Ofrecimiento.


6 comentarios:

  1. "Sínodo Jóvenes 8" Nos presenta lo que el Papa quiere comentar con nosotros acerca de la fe y discernimiento vocacional. Con la Guía de Oración podemos profundizar el tema, rezar con él, encontrarnos con Jesús, ver cómo va nuestro proyecto de futuro y qué nos dice el Espíritu de Dios. Interiorizar la oración es importante.

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  2. "es necesario mantener la atención a las indicaciones con las que el Señor precisa y específica una vocación que es exclusivamente personal e irrepetible". A veces nos cuesta mantener la atención y no aterrizamos en comprender y decidirnos.

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  3. "Espíritu de Dios actúa en el corazón de cada hombre y de cada mujer a través de sentimientos y deseos que se conectan a ideas, imágenes y proyectos". Importante el hacer silencio y descubrir al Espíritu presente en nuestros pensamientos y proyectos.

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  4. Desde la Secretaría del Sínodo, se han habilitado grupos en facebook. Podéis acceder a https://www.facebook.com/groups/pre.sinodal. Los días 19-23, es la reunión se puede seguir en Facebbok. ¿Te animas?

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  5. "Se trata de favorecer la relación entre la persona y el Señor, colaborando a eliminar lo que la obstaculiza" Sí, nuestros caminos son a veces oscuros, nuestras relaciones indefinidas. Jesús ayúdanos a confiar en ti.

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  6. "La elección no puede quedar aprisionada en una interioridad que corre el riesgo de mantenerse virtual o poco realista" Confrontarnos con la realidad, qué podemos hacer nosotros, hacer pequeñas experiencias y decidir a mayor nivel. Jesús, ayúdanos con luz y decisión.

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