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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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viernes, 14 de junio de 2019

TRINIDAD SANTA


  REZA Y COMPARTE JUVENIL

TRINIDAD SANTA

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 16-06-19

 
GUÍA: Entramos a la tienda donde tú moras, oh Santa Trinidad. Ante ti, Padre Creador, ante ti Hijo Salvador, ante ti Espíritu, Amor y Gracia plena. Sentimos tu presencia y te esperamos uno y trino en nuestra vida. Todo gracia, todo amor, sacia nuestra sed de verdad y de bien, para nosotros y nuestro mundo. SILENCIO DE PRESENCIA, ACOGIDA, DON.

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 1-5

Hermanos: Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos; y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.
Más aún, hasta nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce constancia, la constancia, virtud probada, la virtud, esperanza, y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

GUÍA: Justificados por la fe, estamos en paz con Dios por medio de Jesucristo. Tu gracia derramada en nosotros, nos colma de tu ser compasivo y misericordioso. Recibimos y queremos acompañar tu acción en nuestros corazones y en cuantos van con nosotros. Experimentamos tu paz, tu misericordia, tu acción viva y eficaz. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE GRACIAS, DE PERDÓN.  

Del santo evangelio según san Juan 16, 12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.

GUÍA: Abrimos el corazón al Espíritu de la verdad que nos acompaña en tu nombre. Él nos aclarará las cosas, anunciará tu verdad. Confiamos en ti, Jesús. Confiamos en ti, Espíritu que guías nuestros pasos. Espíritu vivo y audaz, llena nuestros corazones, confirma nuestra fe, aviva la esperanza y el amor. SILENCIO DE VERDAD, DE ANUNCIO, DE CONFIANZA.

PRESENTAMOS la oración al Señor.

AGRADECEMOS….COMPROMISO

PADRE NUESTRO  con toda la humanidad
 
PEDIMOS A MARÍA…

CANTAMOS

Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Padre. (2)
A El que sea la gloria. (2)
Aleluya, amén. (2)
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Hijo. (2)
A El que sea la gloria. (2)
Aleluya, amén. (2)
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Espíritu. (2)

A El que sea la gloria. (2)
Aleluya, amén. (2)


sábado, 13 de mayo de 2017

SOIS PIEDRAS VIVAS





GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 14-05-17

GUÍA: Cerramos los ojos y nos concentramos en nuestro interior. Estamos ante la presencia  de Dios. Su luz nos ilumina y calienta el corazón. ¿Qué podemos hacer? Ante todo adoramos, amamos, damos gracias. Jesús resucitado nos acompaña con su amor y alegría. Dejemos que nuestros sentimientos se desborden en todo lo que queremos decir, callemos también para escuchar su palabra. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE AMIGO Y PADRE

De la primera carta del apóstol san Pedro (2,4-9):

Queridos hermanos:
Acercándoos al Señor, piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.
Por eso se dice en la Escritura:
«Mira, pongo en Sion una piedra angular, elegida y preciosa;
quien cree en ella no queda defraudado».
Para vosotros, pues, los creyentes, ella es el honor, pero para los incrédulos «la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular», y también «piedra de choque y roca de estrellarse»; y ellos chocan al despreciar la palabra. A eso precisamente estaban expuestos.
Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa.

GUÍA: Se expresa la Palabra en toda su belleza. La piedra viva que fue rechazada es ahora piedra central, angular. Al contemplar a Jesús le admiramos y reconocemos como hermano, Señor de la vida y de la muerte, piedra central en la construcción espiritual de la casa del Dios vivo. Él, ejemplo de todo ser para dar gloria a Dios y entrega a los hermanos. Captemos sus cualidades, su forma de hacer y de ser hijo amado del Padre. Él atrae todas las cosas hacia sí. Dejemos que su ser nos transforme y en comunión con Él alabemos al Padre, actuemos como hermanos. SILENCIO DE IDENTIFICACIÓN Y    UNIDAD CON Jesús que se nos da en la Eucaristía y en la Palabra.

Del santo evangelio según san Juan (14,1-12):          

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».

GUÍA: Jesús habla a sus discípulos de la próxima partida. Pero no los quiere turbados. Él es el camino, la verdad y la vida en el camino hacia el Padre. Agarrados a Jesús y seguros de su presencia, marchemos confiados en la vida que hemos de construir.  El Padre que permanece en Jesús, hace las obras. Si creemos en Jesús, dice Él, haréis las obras que yo hago. El silencio nos concentra en estas palabras y nos ayuda a resaltar la acción del Padre en Jesús y en cada uno de nosotros. SILENCIO DE PROFUNDIZACIÓN Y TOMA DE CONCIENCIA DE NUESTRA FE Y UNIÓN CON Jesús y con el Padre.

SINTETIZAMOS LA ORACIÓN para recordar.

OFRECEMOS, AGRADECEMOS, PEDIMOS, COMPROMISO

INVOCAMOS A MARÍA nuestra Madre.

PADRE NUESTRO con Jesús y con toda la humanidad.

CANTAMOS

IGLESIA PEREGRINA

Todos unidos formando un solo cuerpo, 
un pueblo que en la pascua nació, 
miembros de Cristo en sangre redimidos, 
iglesia peregrina de Dios. 

Vive en nosotros la fuerza del Espíritu, 
que el Hijo desde el Padre envió, 
el nos empuja nos guía y alimenta, 
iglesia peregrina de Dios. 

SOMOS EN LA TIERRA 
SEMILLA DE OTRO REINO 
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR: 
PAZ PARA LAS GUERRAS 
Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS 
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS 

Rugen tormentas, 
y a veces nuestra barca, 
parece que ha perdido el timón,
 miras con miedo y no tienes confianza
 iglesia peregrina de Dios. 






sábado, 1 de abril de 2017

RESURRECCIÓN Y VIDA





GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL  02-04-17

GUÍA: Este domingo, nos encontramos en casa de Lázaro. Estamos a la espera de Jesús. El ambiente es de dolor. También nosotros queremos encontrarnos con él. ¿Qué podemos decirle? ¿Estás ahí creyendo o de mero espectador? Prepara tu conversación: cómo estás, qué has hecho durante la semana, qué preocupaciones tienes.¿Qué te dirá? Espera a  Jesús que llegará pronto. SILENCIO DE ESPERA, DE REFLEXIÓN, DE AGRADECIMIENTO.

 De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,8-11):


Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.


GUÍA: Esta lectura nos dice: estáis en el Espíritu, ya que el Espíritu habita en vosotros. Actualizamos sus dones y contemplamos su manifestación en nosotros. Examinamos los frutos de gozo y fortaleza. ¿En qué medida están en nuestra vida? Hacer presente al Espíritu por medio de nuestras acciones nos hace testigos de Jesús Resucitado. Dejamos que nuestra persona le reconozca y adore serenamente. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE EXAMEN, DE COMPROMISO.






              Del santo evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45):

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»
Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.
Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.
Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»
Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»
Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»
Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»
Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»
Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús: «Quitad la losa.»
Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»
Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»
Entonces quitaron la losa.
Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»
Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.
Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»
Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.


GUÍA: Jesús llega. Se hace presente. Estimula nuestra fe, comparte nuestro dolor. La sanación no llega siempre.  Jesús dice: Yo soy la resurrección y la vida. ¿Crees tú esto? Puede no llegar el milagro físico, pero llega el don de la fe. En cas a de Lázaro, reciben la vida del hermano. Jesús le manda y sale del sepulcro. En nuestra casa interior, también oímos nuestro nombre y el mandato: ¡Sal fuera! Nos disponemos a acogerle, a levantarnos de nuestros sepulcros, hondonadas o caídas. Danos tu fuerza Jesús. SILENCIO DE FE, DE SEGURIDAD, DE OBEDIENCIA.

NOS CENTRAMOS en lo más importante de nuestra oración, y una frase para compartir.

OFRECEMOS, PEDIMOS, AGRADECEMOS, PROYECTAMOS NUESTRO HACER.

INVOCAMOS A MARÍA, madre y maestra de oración y de vida

PADRE NUESTRO unidos a Jesús y a la humanidad.

CANTAMOS

Jesús es, Jesús es Señor,
Jesús es, Jesús es Señor,
Jesús es, Jesús es Señor.
(2 veces).

Aleluya, aleluya,
Aleluya, aleluya,
Aleluya, aleluya.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios,
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios,
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.

Jesús es, Jesús es Señor,
Jesús es, Jesús es Señor,
Jesús es, Jesús es Señor.
(2 veces).