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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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sábado, 8 de junio de 2019

ESPÍRITU SANTO SANTIFÍCANOS


REZA Y COMPARTE JUVENIL

ESPÍRITU SANTO SANTIFÍCANOS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 09-06-2019

GUÍA: Nos disponemos para recibir al Espíritu. En nuestro interior. Le descubrimos como luz que aleja toda obscuridad, fuerza que construye el hombre y la mujer nuevos. Nos acercamos al Padre para recibirle y le pedimos su manifestación en nosotros y en el mundo. SILENCIO DE ILUMINACIÓN, DE AMOR, DE PAZ.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,3b-7.12-13):

HERMANOS: Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

GUÍA: Toda manifestación de Dios es obra del Espíritu. Se manifiesta en Jesús de Nazaret, se manifiesta en todo creyente. Contemplamos esa presencia y manifestación. Todo don, es para el bien común, para el bien de todos. Todo don nos enriquece pero también nos hace solidarios. SILENCIO DE ACEPTACIÓN, CONTEMPLACIÓN, DE COMPARTIR.

Secuencia

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Del santo evangelio según san Juan (20,19-23):


AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

GUÍA: Bautizados en su mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Participemos del cuerpo de Cristo, como miembros suyos. Visualizamos esa unión a él y a los hermanos. Valoramos los lazos que nos unen a la Trinidad, a cada persona y a la Iglesia. Todas estas afirmaciones nos hacen más conscientes de nuestra realidad en la unión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. SILENCIO DE PARTICIPACIÓN, DE GRACIA, DE UNIÓN.

RECOGEMOS NUESTROS SENTIMIENTOS Y ORACIÓN. Una frase ayuda.


CONFIAMOS, AMAMOS, DAMOS GRACIAS, PROPONEMOS.


RECONOCEMOS AL PADRE DIOS: PADRE NUESTRO.

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE Y AUXILIADORA.

CANTAMOS

¡Espíritu Santo ven!

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sábado, 16 de septiembre de 2017

JÓVENES DEL PERDÓN




JÓVENES DEL PERDÓN

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 17-09-17

GUÍA: Nos reunimos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Buscamos un espacio silencioso y acogedor. Para dejar fuera lo ruidos de toda clase. Nos presentamos al Padre con nuestras preocupaciones y deseos. Nos disponemos a escuchar la Palabra de Dios en la liturgia del domingo. Preparamos nuestro ánimo en el  silencio del corazón. SILENCIO DE CERCANÍA Y ENCUENTRO

De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (14,7-9):

Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.

GUÍA: San Pablo nos dice: Ninguno vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. En la vida y en la muerte somos del Señor.
Aunque parezca que eres independiente, que no quieres saber nada de Dios, la vida tiene su principio en el Padre Dios. Y la vida termina en su ser de Padre bueno. En medio está el poder de la libertad, capaz de elegir caminos.
Siéntete hijo y habla silenciosamente y confiado,  con el Padre Dios, con Jesús hermano, y con el Espíritu. SILENCIO DE ADORACIÓN Y DE FE CONFIADA



Del santo evangelio según san Mateo (18,21-35):

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo." El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes." El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré." Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»

GUÍA: Pedro pregunta cuántas veces tiene que perdonar. La respuesta de Jesús es total.
El perdón está o tiene que estar en el corazón del cristiano. Jesús quiere personas capaces de perdonar, jóvenes con corazón libre de odio.
Visualiza esa capacidad en ti, en todos los jóvenes, en cada persona,  y observa cómo  nos libera del odio, venganzas, rencillas. Observa cómo Jesús purifica nuestro corazón y nos da el poder del perdón. SILENCIO DE PERDÓN Y MISERICORDIA

HACEMOS SÍNTESIS DE  NUESTRA ORACIÓN

OFRECEMOS  LO QUE SOMOS Y TENEMOS

PEDIMOS, COMENTAMOS

INVOCAMOS A MARÍA NUESTRA MADRE

NOS DIRIGIMOS AL PADRE DIOS, COMO LO HACÍA JESÚS: PADRE NUESTRO

CANTAMOS


1. Tú Señor, que enciendes las estrellas,
Tú que al sol le das su resplandor,
Tú que cuidas del pájaro perdido
que va buscando un nido guiado por tu amor.
Tú que siembras rosas y trigales,
Tú que al lirio vistes de esplendor
nos proteges, Señor, con más cariño,
pues quieres más a un niño que al pájaro y la flor.
Padre Bueno, Dios alegre, primavera y manantial,
Dios hermano, Dios amigo, Padre Nuestro celestial. (2)
2. Tú, Señor, que velas por el pobre,
y al humilde das tu protección,
al que amas le ofreces un tesoro
que vale más que el oro: le das tu corazón.
Tú, Señor, que alumbras mi camino,
Tú que escuchas siempre mi oración,
en tu amor pongo yo mi confianza,
renace mi esperanza, se acuna mi canción.
(Cesáreo Gabaraín)



viernes, 9 de junio de 2017

¡DIOS TRINIDAD!




GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 11-06-2017

GUÍA: Es el domingo de la Santísima Trinidad. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. La Iglesia nos convoca a la unión.  Un solo Dios. Un solo Señor que lo hace todo en todos. Visualizamos a la Trinidad. Agradecemos su acción en nosotros. Le damos gloria por su acción en el mundo. SILENCIO DE PRESENCIA Y ADORACIÓN.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (13,11-13):

Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

GUÍA: Tened un mismo sentir y vivid en paz. El Dios del amor y de la paz estará con vosotros. ¿Estás en esta línea? ¿Sientes a Dios, presente en ti? El  amor del Padre, la gracia de Jesús, el Hijo y la comunión del Espíritu serán la plenitud para el cristiano que los recibe por la fe. Esta Santa Trinidad nos incorpora a su vida, cuando aceptamos su amor. Abrimos nuestro corazón en el silencio de la oración acogemos su amor y le expresamos el nuestro, en las palabras y en la vida. SILENCIO QUE ACOGE Y OFRECE AMOR.

Del santo evangelio según san Juan (3,16-18):

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

GUÍA: El Padre entregó a su Hijo para que nadie perezca. ¿Te das cuenta? El amor del Padre por sus hijos pequeños es inmenso. ¿Sabemos agradecerlo? Todo es gracia, don generoso. Puede ser que no nos sintamos felices en ese amor. Las cosas materiales nos gustan demasiado y casi las admiramos por encima de este don de Dios. Necesitamos pensarlo, valorar el don de Dios, reconocer su generosidad y actuar como hijos agradecidos. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, AGRADECIMIENTO, AMOR

SINTETIZAMOS, algo para recordar.

OFRECEMOS, PEDIMOS, GLORIFICAMOS, DAMOS GRACIAS.

INVOCAMOS A MARÍA, Hija del Padre, Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo

PADRE NUESTRO, con Jesús y en el Espíritu

CANTAMOS

GLORIA A DIOS, GLORIA A DIOS, GLORIA AL PADRE
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Padre. (2)
A Él que sea la gloria. (2)
Aleluya, amén. (2)
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Hijo. (2)
A El que sea la gloria. (2)
Aleluya, amén. (2)
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Espíritu. (2)
A El que sea la gloria. (2)
Aleluya, amén. (2)