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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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lunes, 16 de septiembre de 2019

POESÍA Es tiempo



REZA Y COMPARTE JUVENIL
POESÍA


“Es tiempo”  una poesía para descubrir la vida que se nos regala cada día. Estamos comenzando el curso en las actividades. ¿Nos planteamos qué queremos hacer con nuestra vida?  María Navarro nos ayuda a reflexionar  y  tomar todo aquello que podemos hacer, con nuevo entusiasmo, para crecer en el bien. Lee y ya me dirás tu impresión.


                                               
ES TIEMPO
 
Es tiempo de soñar
con algo diferente.
Es tiempo de cambiar,
sin decir que se ha hecho  siempre

Es tiempo de gozar
y reír en el presente,
la vida no es igual,
ahora hay otras gentes.

Es tiempo de cantar
que Dios está presente,
y nada de lo tuyo
le es indiferente.

Es tiempo de empezar
a olvidar lo que pasaste
la vida es algo más
tú eres importante.

Es tiempo de buscar
lo que te da sentido
lo que te hace madurar
a lo largo del camino.

Es tiempo de romper
los lazos que te atan
y vivir en libertad
chorreando de esperanza.

Es tiempo de acogida,
de apertura y libertad.
Es tiempo de ternura
de cariño, de amistad.

Es tiempo de apoyar
a quien lo necesita,
es tiempo de curar,
sanar cualquier herida.

Es tiempo, siempre es tiempo
de vivir en el presente,
donde se goza la vida,
donde se quiere a la gente.

María


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Es el momento oportuno para…Escribe tres cosas importantes para hacer.

¿Por cuál empiezas?


sábado, 13 de abril de 2019

DOMINGO DE RAMOS



REZA Y COMPARTE JUVENIL

DOMINGO DE RAMOS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 14-04-19

GUÍA: Domingo de Ramos, Gloria al Rey que viene. Jesús, entras a Jerusalén sobre un pollino y aclamado como Rey. El pueblo se une para aclamar y glorificar a Dios. Nosotros, los jóvenes, estamos aquí, aclamándote Señor de tu pueblo. Empezamos camino, tú serás nuestro Rey. Allí, las aclamaciones terminan pronto. Estás preparado para celebrar la Pascua. Ayúdanos a ir contigo, a celebrar tu Pascua. SILENCIO DE UNIÓN, CELEBRACIÓN Y ADORACIÓN.  

De la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,6-11):

Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de si mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres.
Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

GUÍA: Jesús, te despojaste de todo título para ser esclavo, obediente hasta la muerte y una muerte de cruz. Te contemplamos en tu gloria entrando triunfante en Jerusalén y te contemplamos en tu abajamiento, en tu Pasión y muerte. Te reconocemos, Señor, como hermano y salvador. El Padre te levanta de la muerte. Contigo hacemos el camino, para gloria de Dios Padre. SILENCIO DE ESPERANZA, DE ENCUENTRO, DE TRANSFORMACIÓN.

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas (22,14–23,56):

En aquel tiempo, los ancianos del pueblo, con los jefes de los sacerdotes y los escribas llevaron a Jesús a presencia de Pilato.
No encuentro ninguna culpa en este hombre
C. Y se pusieron a acusarlo diciendo
S. «Hemos encontrado que este anda amotinando a nuestra nación, y oponiéndose a que se paguen tributos
al César, y diciendo que él es el Mesías rey».
C. Pilatos le preguntó:
S. «¿Eres tú el rey de los judíos?».

C. El le responde:
+ «Tú lo dices».
C. Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente:
S. «No encuentro ninguna culpa en este hombre».
C. Toda la muchedumbre que había concurrido a este espectáculo, al ver las cosas que habían ocurrido, se volvía dándose golpes de pecho.
Todos sus conocidos y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea se mantenían a distancia, viendo todo esto.
C. Pero ellos insitían con más fuerza, diciendo:
S. «Solivianta al pueblo enseñando por toda Judea, desde que comenzó en Galilea hasta llegar aquí».
C. Pilato, al oírlo, preguntó si el hombre era galileo; y, al enterarse de que era de la jurisdicción de Herodes,
que estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días, se lo remitió.
Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio
C. Herodes, al vera a Jesús, se puso muy contento, pues hacía bastante tiempo que deseaba verlo, porque oía hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro. Le hacía muchas preguntas con abundante verborrea; pero él no le contestó nada.
Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándolo con ahínco.
Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio y, después de burlarse de él, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos entre sí Herodes y Pilato, porque antes estaban enemistados entre si.
Pilato entregó a Jesús a su voluntad
C. Pilato, después de convocar a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, les dijo:
S. «Me habéis traído a este hombre como agitador del pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de vosotros y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas de que lo acusáis; pero tampoco Herodes, porque nos lo ha devuelto: ya veis que no ha hecho nada digno de muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré».
C. Ellos vociferaron en masa:
S. «¡Quita de en medio a ese! Suéltanos a Barrabás».
C. Este había sido metido en la cárcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio.
Pilato volvió a dirigirles la palabra queriendo soltar a Jesús, pero ellos seguían gritando:
S. «¡Crucifícalo, crucifícalo!».
C. Por tercera vez les dijo:
S. «Pues ¿qué mal ha hecho este? No he encontrado en él ninguna culpa que merezca la muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré».
C. Pero ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que lo crucificara; e iba creciendo su griterío.
Pilato entonces sentenció que se realizara lo que pedían: soltó al que le reclamaban (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su voluntad.
Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí.


C. Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús.
Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él.
Jesús se volvió hacia ellas y les dijo:
+ «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: "Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado". Entonces empezarán a decirles a los montes: "Caed sobre nosotros", y a las colinas: "Cubridnos"; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿que harán con el seco?».
C. Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él.
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen
C. Y cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», lo crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Jesús decía:
+ «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen».
C. Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte.
Este es el rey de los judíos
C. El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo:
S. «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido».
C. Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:
S. «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
C. Había también por encima de él un letrero: «Este es el rey de los judíos».
Hoy estarás conmigo en el paraíso
C. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:
S. «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros».
C. Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:
S. «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada».
C. Y decía:
S. «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
C. Jesús le dijo:
+ «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».
Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
C. Era ya como la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo:
+ «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu».
C. Y, dicho esto, expiró.
Todos se arrodillan, y se hace una pausa
C. El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo:
S. «Realmente, este hombre era justo».

GUÍA: el camino ha sido duro. Estás agotado: Insultos, interrogatorios, condenado a muerte. Todo está en tu ser para superar el pecado del mundo. Perdona, Señor, nuestro pecado, líbranos del mal. Unimos a tu pasión el dolor de la humanidad, purificado. Danos un corazón nuevo para estar contigo y con tu pueblo. SILENCIO PARA  CONTEMPLAR, COMPARTIR, OFRECER.

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN CON UNA FRASE PA
RA RECORDAR.

CON EL ESPÍRITU CONFIAMOS, DAMOS GRACIAS, OFRECEMOS

INVOCAMOS A MARÍA, MADRE QUE ENSEÑA Y AMA

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE  JESÚS: PADRE NUESTRO

CANTAMOS

¡Qué alegría cuando me dijeron:
Vamos a la casa del Señor.
Ya están pisando nuestros pies,
 Tus umbrales, Jerusalén!

Jerusalén está fundada,
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
 las tribus del Señor.

Según la costumbre de Israel,
 a celebrar  el nombre del Señor.
 En ella están los tribunales de justicia,
 en el palacio de David.


sábado, 27 de mayo de 2017

MUNDO NUEVO




GUÍA DE ORACIÓN 28-05-17

GUÍA: Jesús, estamos aquí. Nuestra oración quiere ser encuentro contigo, que fortaleces la fe y la esperanza. Tus encargos al marcharte, son creación de un mundo nuevo, universal y basado en el amor. ¿Cómo realizarlo? Siembra tu palabra en nuestros corazones y haz que den el fruto que tú quieres. SILENCIO DE PROFUNDIZACIÓN, PETICIÓN, ESPERANZA

De la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,17-23):

Hermanos: El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.

GUÍA: San Pablo dice en su carta: Que el Padre os dé espíritu de sabiduría y  revelación para conocerlo. En el silencio recibimos este espíritu de sabiduría y conocimiento. Como miembros de la Iglesia, participemos de la presencia de Jesús que santifica todas las cosas. Acogemos  su presencia y nos disponemos a colaborar con Él en la edificación del mundo justo que quiere construir. Pedimos por los cristianos perseguidos por su fe. Por la paz de las naciones.  SILENCIO DE ACOGIDA, PROFUNDIZACIÓN, COLABORACIÓN

Del santo evangelio según san Mateo (28,16-20):
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

GUÍA: Jesús se despide pero les promete: Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Con estas palabras, firma su presencia entre los discípulos. Su mandato es: haced discípulos de todos los pueblos, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñadles a guardar lo que os he mandado. En nuestro interior, recibimos su presencia, nos sentimos llamados a tan hermosa misión. Damos nuestra respuesta. SILENCIO DE PRESENCIA, ACOGIDA, COMPROMISO, PROMESA

RECOGEMOS LO MÁS IMPORTANTE DE NUESTRA ORACIÓN, PARA RECORDAR.

OFRECEMOS, PEDIMOS, COMPARTIMOS, AGRADECEMOS

INVOCAMOS A MARÍA NUESTRA MADRE.

PADRE NUESTRO CON JESÚS, confiando en el Padre.




CANTAMOS


Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar,
sois levadura sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.

Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois espiga que empieza a granar,
sois aguijón y caricia a la vez
testigos que voy a enviar.

Id amigos por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.
Sed amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia,
con vosotros estoy.

Sois una llama que ha de encender
resplandores de fe y caridad.
Sois los pastores que han de guiar
al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar.
Sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.