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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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sábado, 27 de enero de 2018

CON AUTORIDAD



CON AUTORIDAD

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 28-01-18

GUÍA: Elevamos el corazón a Dios. Actualizamos nuestra fe. Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Lo decimos con frecuencia y ahora lo repetimos con la seguridad de que el Padre nos da la vida, nos ama y quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Padre, Hijo y Espíritu, nos atraen a su presencia y nos llenan con su luz, iluminando toda oscuridad. Es momento de escuchar su voz y reconocerle como Padre y como Dios. SILENCIO DE FE, ADORACIÓN Y ESCUCHA

De la primera carta de san Pablo a los Corintios (7,32-35):

Quiero que os ahorréis preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

GUÍA: Caminos diferentes para caminar hacia Dios. Cada persona tiene su misión. Jesús indica el camino y lo recorre con nosotros. Él puede enseñar su palabra y fortalece la fe. Confiemos en su presencia para que recorramos el nuestro con dignidad, rectitud y nobleza. Dedicar la vida a Dios o dedicarla a las realidades de este mundo son distintas llamadas. ¿Cuál te gustaría para ti? SILENCIO DE ENTREGA,  DE DESCUBRIR NUESTRO MEJOR YO, DE CONFIAR EN DIOS Y TRABAJAR POR ÉL

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,21-28):

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»
Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él.»
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.»
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

GUÍA: Jesús, con autoridad, echa a los espíritus y socorre a los necesitados del cuerpo o del espíritu. Con autoridad comparte su acción en los que le buscan. Con autoridad cambia el mal y renueva los corazones. Somos necesitados, le buscamos y recibimos su fuerza transformadora. Le presentamos nuestros deseos, temores y esperanzas. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE ACEPTACIÓN, DE AMOR SENCILLO

RECOGEMOS LO MÁS IMPORTANTE DE NUESTRA ORACIÓN

OFRECEMOS, PEDIMOS, ADORAMOS    
                     
ANTE EL PADRE PRESENTAMOS LA ORACIÓN DE JESÚS, PADRE NUESTRO

INVOCAMOS A MARÍA NUESTRA MADRE Y MAESTRA

CANTAMOS

Con vosotros está y no le conocéis, Con vosotros está, Su nombre es el Señor.
 Su nombre es el Señor y pasa hambre Y clama por la boca del hambriento, Y muchos que lo ven pasan de largo, Acaso por llegar temprano al templo.

Su nombre es el Señor y sed soporta, Y está en quien de justicia va sediento Y muchos que lo ven pasan de largo A veces ocupados en sus rezos.

Su nombre es el Señor y está desnudo, la ausencia del amor biela sus huesos y muchos que lo ven pasan de largo, seguros, y al calor.de su dinero.

 Su nombre es el Señor y enfermo vive y su agonía es la del enfermo, y muchos que lo ven no hacen caso, tal vez no frecuentaba mucho el templo.

Su nombre es el Señor y está en la cárcel, está en la soledad de cada preso, y nadie lo visita y hasta creen, Tal vez ése no era de los nuestros.

 Su nombre es el Señor, el que sed tiene. El pide por la boca del hambriento; está preso, está enfermo, está desnudo; pero El nos va a juzgar por todo eso.

miguel manzano