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viernes, 20 de marzo de 2026

SI CRISTO ESTÁ EN VOSOTROS


REZA Y COMPARTE JUVENIL

SI CRISTO ESTÁ EN VOSOTROS

 

GUÍA DE ORACIÓN J 22-03-26,  V Domingo de Cuaresma

 

GUÍA: Estamos finalizando la Cuaresma. La Pascua se acerca y nos acoge junto a Jesús que sube a Jerusalén. Vamos comprendiendo el camino de Jesús y nos unimos a él para participar de su sacrificio. Visualizamos los momentos y los sentimientos del que va a sufrir el desprecio y dolor. Caminemos hacia Jerusalén. SILENCIO DE ADMIRACIÓN, ENCUENTRO, PARTICIPACIÓN.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,8-11):

 

Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

 

GUÍA: Vosotros no estáis sujetos a la carne sino al Espíritu de Dios. Revisamos cómo se cumple esta afirmación en nosotros.  Si somos de Cristo, sus obras se manifiestan en nosotros.  En este camino de compañía nos sentimos compañeros y aportamos nuestro amor y acción para que se dé la salvación. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE CONFIANZA, DE SABIDURÍA REALIZADA.

 

SALMO

Sal 129,1-2.3-4ab.4c-6.7-8

 

R/. Del Señor viene la misericordia,

la redención copiosa

 

Desde lo hondo a ti grito, Señor;

Señor, escucha mi voz,

estén tus oídos atentos

a la voz de mi súplica. R/.

 

Si llevas cuentas de los delitos, Señor,

¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,

y así infundes respeto. R/.

 

Mi alma espera en el Señor,

espera en su palabra;

mi alma aguarda al Señor,

más que el centinela la aurora.

Aguarde Israel al Señor,

como el centinela la aurora. R/.

 

Porque del Señor viene la misericordia,

la redención copiosa;

y él redimirá a Israel

de todos sus delitos. R/


Lectura del santo evangelio según san Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45):

 

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»

Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.

Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa.

Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»

Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»

Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»

Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»

Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»

Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»

Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»

Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»

Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.

Dice Jesús: «Quitad la losa.»

Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»

Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»

Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.

Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 

GUÍA: Lázaro ha muerto. Jesús, su amigo llega después de cuatro días del fallecimiento. Sus hermanas le esperaban antes. Jesús llama: Lázaro, sal fuera. El milagro de realiza por la fuerza del Padre.  Yo soy la resurrección y la vida, ha dicho Jesús. En silencio aceptamos sus palabras y le reconocemos actuando en nosotros. SILENCIO DE  CONFIANZA. DE FE, DE RESURRECCIÓN.

 

CONTEMPLAMOS A JESÚS, A LOS QUE ESCUCHAN,  NOS UNIMOS A ELLOS, SENTIMOS LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU EN NOSOTROS Y EN LA VIDA. ORAMOS.

 

PRESENTAMOS  NUESTRO CAMINO  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.

 

INVOCAMOS  A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA.

 

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…

 

 

CANTAMOS

Somos un pueblo que camina

Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 

Somos un pueblo que camina

Que marcha por el mundo buscando otra ciudad

Somos errantes peregrinos

En busca de un destino, destino de unidad

Siempre seremos caminantes

Pues sólo caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

Somos un pueblo que camina

Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 

Sufren los hombres, mis hermanos

Buscando entre las piedras la parte de su pan

Sufren los hombres oprimidos

Los hombres que no tienen ni paz ni libertad

Sufren los hombres, mis hermanos

Mas tú vienes con ellos y en ti alcanzarán

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad eternidad

 

Somos un pueblo que camina

Y juntos caminando podremos alcanzar

Otra ciudad que no se acaba

Sin penas ni tristezas, ciudad de  eternidad

 

https://www.oblatos.com/somos-un-pueblo-que-camina/

1 comentario:

  1. "SI CRISTO ESTÁ EN VOSOTROS" Él hace las obras de Dios. La oración nos fortalece para avanzar por el camino de Jesús y seguir sus sendas. ¿Cambias algún comportamiento para unirte a Jesús que busca lo que el Padre quiere?

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