REZA Y
COMPARTE
LLEGARÁ
DE IMPROVISO
GUÍA DE
ORACIÓN 19-11-23 Domingo 33º del Tiempo Ordinario - Ciclo A
GUÍA: El señor llegará de improviso.
Nadie sabe el día ni la hora. Ser conscientes de cada momento nos ayudará a
descubrir su presencia. Padre, Dios, concédenos una visión acertada de tu
presencia y de tu llegada. Las cosas nos ocultan las situaciones y lo
importante. Confiamos en tu Espíritu de amor y misericordia para estar despiertos
y atentos. SILENCIO DE CONCENTRACIÓN EN EL MOMENTO PRESENTE, DE
DISPONIBILIDAD, DE FUTURO.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (5,1-6):
En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis, hermanos, que
os escriba. Sabéis perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en
la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», entonces, de improviso, les
sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no
podrán escapar. Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese
día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos
del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas, Así, pues, no durmamos
como los demás, sino estemos vigilantes y despejados.
GUÍA: Llegará, pero no estamos en las tinieblas, vivimos en la luz de Dios
manifestada en Jesús, su Hijo. Nos abrimos a su llegada, a su presencia y le
descubrimos en medio de la gente, manifestando su gloria. Que sea una realidad
el recibirte atentos, despiertos y con deseo de tu venida. Danos tu Espíritu Santo
que nos conduzca hasta ti. SILENCIO DE HUMILDAD, ESPERA, CONFIANZA.
Salmo Sal
127,1-2.3.4-5
R/. Dichoso
el que teme al Señor
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.
Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa; tus hijos,
como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (25,14-30):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre, al irse
de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le
dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su
capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a
negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó
otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió
el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos
empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había
recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco
talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo:
"Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo
poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se
acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos
talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo:
"Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo
poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor."
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor,
sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no
esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo
tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y
holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo?
Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera
recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene
diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le
quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las
tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes."»
GUÍA: El Señor de la parábola distribuye
sus talentos a los empleados para que trabajasen con ellos. Cada uno responde
de distinta forma. El Señor premia a los que han producido nuevos talentos.
Echa fuera al que lo ha escondido por miedo. ¿Qué nos dice a nosotros esta
parábola? Tenemos dones, un tiempo para emplearlos, y se nos pedirán cuentas.
Fortalece nuestra disposición de responsabilidad para aprovechar los talentos
recibidos. SILENCIO DE REFLEXIÓN, DE CONSCIENCIA, DE COMPROMISO.
· PONEMOS NUESTRA
ORACIÓN EN TUS MANOS, PADRE, ACOGEMOS TU PALABRA, AYÚDANOS A RECIBIR TU PAZ.
· MARÍA CONTIGO NOS
ACERCAMOS AL ALTAR, ENSÉÑANOS A ORAR.
· NOS DIRIGIMOS AL
PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS, Y UNIDOS A ÉL.
CANTAMOS:
Quién será
la mujer que a tantos inspiró
poemas bellos de amor.
Le rinden honor la música, la luz,
el mármol, la palabra y el color.
Quién será
la mujer que el rey y el labrador
llaman en su dolor;
el sabio, el ignorante, el pobre y el señor,
el santo al igual que el pecador.
/María es
esa mujer
que desde siempre el Señor se preparó,
para nacer como una flor
en el jardín que a Dios enamoró./ (bis)
Quién será
la mujer radiante como el sol
vestida de resplandor,
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