REZA Y
COMPARTE JUVENIL
FORTALECED
LAS MANOS DÉBILES
GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 21-08-22 Domingo 21º del Tiempo Ordinario - Ciclo C
GUÍA: Presentamos en nuestra oración las manos débiles, nuestras y las de otros. Somos tus hijos, Padre. Necesitamos tu amor de Padre bueno. Quieres fortalecer nuestras manos débiles y nuestras rodillas vacilantes. Todo se puede convertir en tu honor y tu alabanza. Eres la fuerza y nosotros la debilidad. Acércanos a ti y fortalécenos según tu voluntad. SILENCIO DE CONTEMPLACIÓN, DE ADMIRACIÓN, DE UNIÓN.
Lectura de la carta a los Hebreos (12,5-7.11-13):
Hermanos:
Habéis
olvidado la exhortación paternal que os dieron:
«Hijo mío,
no rechaces la corrección del Señor,
ni te
desanimes por su reprensión;
porque el
Señor reprende a los que ama
y castiga a
sus hijos preferidos».
Soportáis la
prueba para vuestra corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues ¿qué
padre no corrige a sus hijos?
Ninguna
corrección resulta agradable, en el momento, sino que duele; pero luego produce
fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella.
Por eso,
fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por
una senda llana: así el pie cojo, no se retuerce, sino que se cura.
GUÍA: Rechazamos, a veces, tu forma de
hacer. Pero somos inconscientes, de tu presencia. No vemos tu luz entre las
tinieblas que nos circundan. Enciende nuestra luz, llévanos hacia ti, no
permitas que nos alejemos de tu casa. Edúcanos pero ayúdanos a acoger lo que
quieres para nosotros. Haznos dóciles a tus palabras. SILENCIO DE ESCUCHA,
DE PETICIÓN, DE BÚSQUEDA.
Sal
116,1.2
R/. Id al
mundo entero y proclamad el Evangelio
V/. Alabad
al Señor todas las naciones,
aclamadlo
todos los pueblos. R/.
V/. Firme es
su misericordia con nosotros,
su fidelidad
dura por siempre. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Lucas (13,22-30):
En Jesús
pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se encaminaba hacia Jerusalén.
Uno le
preguntó:
«Señor, ¿son
pocos los que se salvan?».
Él les dijo:
«Esforzaos
en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y
no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis
fuera y llamaréis a la puerta diciendo:
Señor,
ábrenos;
pero él os
dirá:
“No sé
quiénes sois”.
Entonces
comenzaréis a decir:
“Hemos
comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas”.
“No sé de
dónde sois. Alejaos de mí todos los que obráis la iniquidad”.
Allí será el
llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a
todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros os veáis arrojados fuera.
Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa
en el reino de Dios.
Mirad: hay
últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».
GUÍA: Jesús quiere la atención, el estar
vigilante, para que la salvación llegue cada día. Queremos estar dispuestos
para seguir tu palabra, atentos a las situaciones para mantener el espíritu
presente y consciente. Analizamos nuestro interior descubramos nuestros pasos
equivocados. Dirijamos al Padre y a los hermanos nuestra atención. SILENCIO DE INTERIORIZACIÓN, DE LUZ, DE VERDAD.
RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN, RECORDAMOS UNA
FRASE.
ESPERANZA, ESCUCHA, FIDELIDAD NOS ACOMPAÑAN.
MARÍA, MADRE Y MAESTRA, SÉ NUESTRA COMPAÑERA
DE CAMINO.
PADRE DIOS, NOS DIRIGIMOS A TI CON LA ORACIÓN
DE JESÚS: PADRE NUESTRO.
CANTAMOS
Jesús está entre nosotros (Kairoi)
Jesús está entre nosotros. /él vive hoy /y su Espíritu a todos da.
Jesús, razón de nuestra vida, /es el Señor,
nos reúne en un pueblo de amor.
Cambia
nuestras vidas con tu fuerza, /guárdanos por siempre en tu presencia.
Tú eres verdad, Tú eres la paz./Rompe las cadenas que
nos atan,
llénanos de gracia en tu Palabra.
/Gracias, Señor; gracias, Salvador.
Nuestras
existencias hoy te alaban, /nuestros corazones te dan gracias.
Tú eres amor, tú eres canción.


