REZA
Y COMPARTE JUVENIL
GRACIA
Y PAZ
GUÍA: Gracia y paz para todos. Nos lo deseamos en
este día y en este momento de oración. La acogemos en nosotros y la
fortalecemos con el Espíritu que nos acompaña. Ven Señor, hazte presente con tu
gracia y transforma nuestra vida para servirte mejor y ayudar a los hermanos en
el camino de cada día. Tu paz engrandece nuestra misión y la capacita para amar
como tú nos amas. Confiamos en ti. Tu pueblo te necesita. Ven y ayúdanos a
caminar por tus sendas. SILENCIO DE
CERCANÍA, PERDÓN, CONFIANZA.
De la
primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,1-3):
PABLO, llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
GUÍA: Gracia y paz de parte
de Dios nuestro Padre. Nos lo transmite San Pablo que está predicando el
mensaje de Jesús. Él, convencido y portador de paz y de gracia. ¿Somos capaces
de llevar esta paz y gracia ahí donde estamos, en donde se necesita? Donde haya
odio, que ponga amor, donde haya guerra que ponga paz, donde falta la esperanza,
ponga yo esperanza. Que sea un instrumento de tu paz y de tu amor. Lo acogemos
y repetimos en nuestro corazón. SILENCIO
DE PETICIÓN, DE DISPONIBILIDAD, DE PAZ.
R/. Aquí
estoy, Señor, para hacer tu voluntad
Del santo
evangelio según san Juan (1,29-34):
EN aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.
Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
GUÍA: Es el cordero de
Dios, que quita el pecado del mundo… es el Hijo de Dios. Juan lo ve y lo
confirma, lo anuncia a otros. Nuestra oración para ver a Jesús, constatar que
está ahí, que es el que quita el pecado del mundo. En el silencio lo
descubrimos, lo confirmamos con la fe, lo proclamamos y anunciamos a otros. Que
Jesús nos ayude a conocerle, a creer en él. Que el Padre y el Espíritu nos
transformen en adoradores y mensajeros. Lo pedimos en nuestro interior. SILENCIO
DE FE, DE CONFIANZA, DE COMPARTIR.
RECOGEMOS
LA ORACIÓN. UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDARLA.
CONFIAMOS,
AGRADECEMOS, PEDIMOS, ADORAMOS
INVOCAMOS
A MARÍA QUE NOS ACOMPAÑA EN NUESTRO CAMINO.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE. CONFIAMOS EN ÉL Y
DECIMOS CON JESÚS: PADRE NUESTRO.
CANTAMOS
Siempre confío en mi Dios, (2)
Él me conduce, no temo. Me acompaña al caminar
Aunque sin luz camine yo en la noche, aunque el temor me
impida avanzar.
Aunque perdido yo vaya por las calles,
Sin encontrar amor y amistad.
Sin encontrar amor y amistad.
Aunque yo inquieto me mueva todo el día,
Sin encontrar la paz del corazón.
Sin encontrar la paz del corazón.
Aunque las fuerzas me falten en la vida,
Y la ilusión se apague frente a mí.
Y la ilusión se apague frente a mí.
Aunque el camino se oculte en las tinieblas.
Aunque no vea tu sombra avanzar
Aunque no vea tu sombra avanzar



