REZA Y
COMPARTE JUVENIL
II
DOMINGO DE PASCUA - DIVINA MISERICORDIA
GUÍA DE
ORACIÓN J 12-04-26, II
Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia
GUÍA: Celebramos la Divina Misericordia, el segundo Domingo de
Pascua. La misericordia de Dios se extiende por toda la tierra. La contemplamos
en los corazones de la humanidad y en la existencia de todas las criaturas. Una
ráfaga de este resplandor puede hacer vibrar nuestro corazón. Lo sentimos en
alegría, paz y fraternidad. SILENCIO DE APERTURA, DE CONCORDIA, DE GRACIAS.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pedro (1,3-9):
BENDITO sea
Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia,
mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha regenerado
para una esperanza viva; para una herencia incorruptible, intachable e
inmarcesible, reservada en el cielo a vosotros, que, mediante la fe, estáis
protegidos con la fuerza de Dios; para una salvación dispuesta a revelarse en
el momento final.
Por ello os alegráis, aunque ahora sea preciso padecer un Poco en pruebas
diversas; así la autenticidad de vuestra fe, más preciosa que el oro, que,
aunque es perecedero, se aquilata a fuego, merecerá premio, gloria y honor en
la revelación de Jesucristo; sin haberlo visto lo amáis y, sin contemplarlo
todavía, creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable y radiante,
alcanzando así la meta de vuestra fe: la salvación de vuestras almas.
GUÍA: “Estáis protegidos con la fuerza de
Dios; para una salvación dispuesta a revelarse en el momento final.” Nos
alegramos en esta esperanza. Vivimos el presente con riqueza de salvación. La
gracia de Dios se derrama sobre nosotros y salva cada situación de alguna
forma. SILENCIO DE CONFIANZA, ESPERANZA Y REALIDAD.
SALMO
Sal
117,2-4.13-15.22-24
R/. Dad gracias al Señor porque
es bueno,
porque es eterna su misericordia
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia. R/.
Empujaban y
empujaban para derribarme,
pero el Señor me ayudó;
el Señor es mi fuerza y mi energía,
él es mi salvación.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos. R/.
La piedra
que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día que hizo el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Juan (20,19-31):
AL anochecer
de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con
las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en
medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se
llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan
perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino
Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor».
Pero él les contestó:
«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el
agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos.
Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros».
Luego dijo a Tomás:
«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no
seas incrédulo, sino creyente».
Contestó Tomás:
«¡Señor mío y Dios mío!».
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber
visto».
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista
de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el
Mesías, el Hijo de
Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
GUÍA: Paz a vosotros. Recibid el Espíritu
Santo. Perdonad los pecados. Una serie de acciones que fortalecen la presencia
de Jesús entre los apóstoles y en la comunidad de los primeros tiempos. Las
experimentamos con ellos y a través de los siglos. Recibamos con fe su encargo.
Tomás que no estaba presente, sufre por su falta de fe. Jesús se acerca a él y Tomás
le confiesa: Dios y Señor. Nos unimos a su acto de fe. RECONOCIMIENTO, DE
ACOGIDA, DE FE.
RECOGEMOS
LOS SENTIMIENTOS Y ACTOS DE NUESTRA ORACIÓN. LOS PRESENTAMOS AL PADRE.
EXPERIMENTAMOS
LA BONDAD DE DIOS, SU MISERICORDIA.
INVOCAMOS
A MARÍA, MADRE DE JESÚS Y NUESTRA MADRE. HABLAMOS CON ELLA.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS: PADRE NUESTRO…
CANTAMOS:
Dios de misericordia


PASCUA Y MISERICORDIA. Dos palabras llenas de significado. Relaciónalas y llénate de ellas.
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