Reza y Comparte Juvenil. Guía de Oración. INICIO

Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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viernes, 7 de febrero de 2020

“PARTE TU PAN…”


  REZA Y COMPARTE JUVENIL

 “PARTE TU PAN…”

  GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL  09-02-20

GUÍA: Parte tu pan con el hambriento, dice Isaías. Lo recomienda ya en tiempo Isaías, en el siglo VIII a.c. Nuestro mundo también pasa hambre. Más de 800 millones de personas sufren hambre hoy. Nos sensibilizamos, oramos, colaboramos a mejorar la situación. Manos Unidas nos lo recuerda en su Campaña. Hemos de cuidar el Planeta Tierra y sobre todo a sus habitantes. Los textos de este domingo iluminan nuestra realidad.
 Pedimos al Padre: Danos el pan de cada día. ¿Le ayudamos? SILENCIO DE REFLEXIÓN, PETICIÓN, COMPROMISO PERSONAL.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,1-5):

YO mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

GUÍA: “Saber a Jesucristo y éste crucificado.” Es el honor que manifiesta San Pablo. ¿Lo manifestamos también nosotros? Jesús, enséñanos a estar cerca de ti. A llevarte a nuestra familia, a la sociedad en que nos movemos. Que nos apoyemos en el poder del Espíritu para que nuestra fe se fortalezca y sea viva. Que aprendamos a compartir el pan con los que lo necesitan, que cuidemos el planeta y evitemos cualquier deterioro de la naturaleza y de las personas. SILENCIO COLABORADOR, DE PERDÓN Y SEMBRADOR 
 DE ESPERANZA.

 Del santo evangelio según san Mateo (5,13-16):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

GUÍA: Jesús nos quiere sal de la tierra, y luz para  todos. Un gran empeño por su parte y que debe ser nuestra forma de vida. Ser sal y luz. Ofrecer a los demás nuestro don cada día, con alegría y constancia. Es la tarea que nos pide Jesús, si queremos  ser de los suyos. ¿Te gusta la oferta? Se lo pedimos al Padre, a Jesús y al Espíritu. Que no pasemos de lejos, ni miremos a otro lado. SILENCIO DE ATENCIÓN, REFLEXIÓN, COMPROMISO.

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN. UNA FRASE NOS AYUDA A RECORDAR.

CONCENTRACIÓN, AGRADECIMIENTO, PETICIÓN, OFRENDA   
       
INVOCAMOS LA PRESENCIA DE MARÍA NUESTRA MADRE Y AMIGA.

NOS DIRIGIMOS AL PADRE CON LAS PALABRAS DE JESÚS: PADRE NUESTRO…


CANTAMOS

Padre Nuestro Tú que estás/ en los que aman la verdad
que el Reino que se nos prometió/ llegue pronto a nuestro corazón
el amor que tu Hijo nos dejó/ el amor, habite en nosotros

Y en el pan de la unidad/ Cristo danos Tú la paz
y olvídate de nuestro mal/ si olvidamos el de los demás
no permitas que caigamos en tentación/ oh, Señor, ten piedad del mundo.


viernes, 31 de enero de 2020

PRESENTACIÓN DE JESÚS


REZA Y COMPARTE JUVENIL

PRESENTACIÓN DE JESÚS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 02-02-20

GUÍA: Empezamos nuestra oración. Como Jesús decimos: Padre nuestro,  que estás en el cielo. Nos centramos en el significado de llamar a Dios, Padre. Le sentimos cerca, presencia viva que nos envuelve en su amor. Estamos aquí para agradecer tu ser y tu estar con nosotros. Enséñanos a orar y a conocerte mejor. Que tu Palabra llegue a nuestros corazones y los transforme según  tu querer. SILENCIO DE ENCUENTRO, DE FE, DE GRACIAS.

De la carta a los Hebreos (2,14-18):

Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

GUÍA: Hijos con Jesús de la misma familia. Nos sentimos hijos del mismo Padre, hermanos en Jesús. Confiamos en tu presencia, Jesús. Tú llegas al Padre y estás con nosotros. Queremos tomar conciencia de nuestra situación, de nuestro ser en nosotros y con los demás. Tú que pasaste por la prueba del dolor, nos enseñas la experiencia del amor y del dolor. Santifícanos en la verdad y en el amor. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE ESPERANZA, DE FIDELIDAD.

 Del santo evangelio según san Lucas (2,22-40):

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño.que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.»
Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para 
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y 
robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

 GUÍA: Jesús, eres ofrecido en el templo de Dios. Ofrenda viva que se irá consumando a lo largo de tu vida hasta el Calvario. Ofrenda, entrega, dedicación al servicio del Padre. Él recibe tu don y se te va manifestando. Padre, nos unimos a la ofrenda de Jesús. Que vayamos comprendiendo nuestro camino y nuestra misión en todo lo que vivimos y hacemos. Gracias, Señor. SILENCIO DE OFRENDA, DE COMPRENSIÓN, DE GRACIAS.

RECOGEMOS NUESTRA ORACIÓN, UNA FRASE PARA REPETIR Y HACER NUESTRA.

PRESENCIA, CONFIANZA, PURIFICACIÓN, PERDÓN.

INVOCAMOS A MARÍA, NUESTRA  MADRE Y MAESTRA.

NOS DIRIGIMOS  AL PADRE CON JESÚS: PADRE NUESTRO.

CANTAMOS:
Cantando la alegría de vivir/lleguemos a la Casa del Señor;
marchando todos juntos como hermanos,/andemos los caminos hacia Dios.
Venid, entremos todos dando gracias./ Venid, cantemos todos al Señor.
Gritemos a la roca que nos salva./ Cantemos la alabanza a nuestro Dios.
Cantando la alegría de vivir…

La paz del Señor sea con nosotros, la paz que llena sola el corazón,
la paz de estar unidos como hermanos, la paz que nos promete nuestro Dios.
Cantando la alegría de vivir…

Entremos por las puertas dando gracias./Pidamos al Señor también perdón:
perdón por nuestra falta a los hermanos,/perdón por nuestro pobre corazón.
Cantando la alegría de vivir…

Sabed que Dios nos hizo y somos suyos./Sabed que el Señor es nuestro Dios.
Nosotros somos pueblo y las ovejas,/ovejas del rebaño del Señor.
Cantando la alegría de vivir…https://www.youtube.com/watch?v=eD2WYSa3x1g