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Blog de ORACIÓN JUVENIL. Si eres creyente, encuéntrate con Dios cada día. Si no lo eres, búscalo y Él te encontrará. Puedes comentar tus impresiones.

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sábado, 13 de enero de 2018

VENID Y VERÉIS



VENID Y VERÉIS

GUÍA DE ORACIÓN JUVENIL 14-01-18

GUÍA: Venimos a la oración, al encuentro con Dios. Nos dejamos interrogar por Jesús. ¿Qué buscáis? Seamos capaces de buscar nuestra respuesta personal. En nuestro interior seguro que hay distintas preguntas. ¿Qué buscáis está dicho para nosotros. Buscamos, quizás, comodidad, diversión, amigos, futuro.
Respondamos a Jesús y veamos si nos invita a conocerle un poco más. SILENCIO DE BÚSQUEDA Y ENCUENTRO.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (6,13c-15a.17-20):

El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo. Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él. Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

GUÍA: Dios, con su poder, resucitó a Jesús y nos resucita también a nosotros. Somos salvados. Nuestra vida es para salvación, no para abusos. Somos templo del Espíritu Santo, resurrección, salvación, gloria a Dios. Una trayectoria para vivir nuestra fe. Recibámosla y pidamos ayuda para recorrerla. SILENCIO DE ACOGIDA, AMOR Y CAMINO.

Lectura del santo evangelio según san Juan (1,35-42):

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»


GUÍA: Este es el Cordero de Dios, dice Juan Bautista a sus discípulos y ellos van con Jesús. Él les pregunta ¿Qué buscáis? Y luego les dice: Venid y veréis. Toda una búsqueda, un  encuentro, y después un seguimiento. Ellos lo comunican a otros. ¿Tiene que ver esto con nosotros?  Buscamos a Jesús en la oración, lo encontramos en su palabra, nos comprometemos con él y lo anunciamos con nuestras obras. Jesús, enséñanos a recorrer el camino de la fe y de tu amistad. SILENCIO DE TOMA DE CONCIENCIA, DE ENCUENTRO, AMISTAD Y COMUNICACIÓN

HACEMOS SÍNTESIS DE NUESTRA ORACIÓN: Una frase

ESCUCHAMOS, DAMOS GRACIAS, PEDIMOS AYUDA

INVOCAMOS A MARÍA NUESTRA MADRE Y MAESTRA

NOS DIRIGIMOS AL PADRE: PADRE NUESTRO

CANTAMOS

LIBERTADOR DE NAZARET

Libertador de Nazaret ven junto a mí, ven junto a mí.
Libertador de Nazaret, ¿qué puedo hacer sin ti?
Yo sé que eres Camino, que eres la vida y la verdad.
Yo sé que el que te sigue sabe a dónde va.
Quiero vivir tu vida, seguir tus huellas, tener tu luz,
quiero beber tu cáliz, quiero llevar tu cruz.
Quiero encender mi fuego,
alumbrar mi vida y seguirte a ti.
Quiero escucharte siempre, quiero luchar por ti.
Busco un mensaje nuevo, te necesito libertador,
no puedo estar sin rumbo, no puedo estar sin Dios.