REZA Y
COMPARTE JUVENIL
JESÚS,
PIEDRA ANGULAR
ORACIÓN J
03-05-26, V Domingo de Pascua
GUÍA: En este domingo de Pascua, nos acercamos a Jesús que
resucitado sigue acompañando a sus discípulos y les enseña cómo el Espíritu
Santo fortalece la fe. Los primeros cristianos van creciendo y asimilando el
mensaje de Jesús. Él es la piedra angular en quien se apoya todo el conjunto.
Nos sentimos Iglesia. SILENCIO DE ACOGIDA, DE MANIFESTACIÓN Y DE ENCUENTRO.
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pedro (2,4-9):
QUERIDOS
hermanos:
Acercándoos
al Señor, piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para
Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción de una
casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios
espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.
Por eso se
dice en la Escritura:
«Mira, pongo
en Sion una piedra angular, elegida y preciosa;
quien cree
en ella no queda defraudado».
Para
vosotros, pues, los creyentes, ella es el honor, pero para los incrédulos «la
piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular», y también
«piedra de choque y roca de estrellarse»; y ellos chocan al despreciar la
palabra. A eso precisamente estaban expuestos.
Vosotros, en
cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo
adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las
tinieblas a su luz maravillosa.
GUÍA:
“Pongo una piedra angular” Todos , en ella somos sustentados y
construimos el edificio. Lo visualizamos y nos comprometemos a seguirle con
amor y verdad. Sois un linaje elegido, agradable a Dios. Hacemos presente su
acción y nos unimos a él. SILENCIO DE VISUALIZACIÓN, DE VIVENCIA, DE
CONSUELO.
SALMO
Sal
32,1-2.4-5.18-19
R/. Que tu
misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti
Aclamad,
justos, al Señor,
que merece
la alabanza de los buenos.
Dad gracias
al Señor con la cítara,
tocad en su
honor el arpa de diez cuerdas. R/.
La palabra
del Señor es sincera,
y todas sus
acciones son leales;
él ama la
justicia y el derecho,
y su
misericordia llena la tierra. R/.
Los ojos del
Señor están puestos en quien lo teme,
en los que
esperan en su misericordia,
para librar
sus vidas de la muerte
y
reanimarlos en tiempo de hambre. R/. R/.
Lectura
del santo evangelio según san Juan (14,1-12):
EN aquel
tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe
vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre
hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un
lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para
que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el
camino».
Tomás le
dice:
«Señor, no sabemos
adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le
responde:
«Yo soy el
camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais
a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le
dice:
«Señor,
muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le
replica:
«Hace tanto
que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha
visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy
en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia.
El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el
Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad,
en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y
aun mayores, porque yo me voy al Padre».
GUÍA: El que cree en mí también hace las
obras que yo hago. Nos disponemos a colaborar en el reino de Dios con la
presencia y con la vida.
No se turbe
vuestro corazón. Creed en el Padre y creed también en mi…El Padre permanece en
mí y hace las obras. Jesús quiere que estemos en paz interiormente. El Padre
permanece en Jesús. El que cree en mi hará las obras que yo hago. Recogemos en
nuestro interior estas palabras y dejamos que hagan su fuerza en cada uno. Se
lo pedimos al Espíritu Santo. SILENCIO DE COMPRENSIÓN, DE INTERIORIZACIÓN,
DE ESPERANZA.
RECOGEMOS
NUESTROS SENTIMIENTOS, LOS OFRECEMOS AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU.
INVOCAMOS A MARÍA. HABLAMOS CON ELLA DE NUESTRA FE.
NOS
DIRIGIMOS AL PADRE CON LA ORACIÓN DE JESÚS. PADRE NUESTRO…
CANTAMOS:
Creo en Jesús, creo en Jesús, Él es mi amigo, es mi alegría, Él es mi amor.
Creo en Jesús, creo en Jesús, Él es mi Salvador.
Él llamó a
mi puerta,
me invitó a
compartir su heredad.
Seguiré a su
lado,
llevaré su
mensaje de paz.
Creo en
Jesús, creo en Jesús
Ayudó al enfermo y le trajo la felicidad.
Defendió al
humilde,
combatió la
mentira y el mal.
Creo en
Jesús, creo en Jesús
Día y noche
(Creo en Jesús).
El está a mi
lado (Creo en Jesús).
Sigo sus
palabras (Creo en Jesús).
Doy por Él
la vida (Creo en Jesús).
Creo en
Jesús, creo en Jesús
Enseñó a
Zaqueo a repartir su riqueza y su pan.
Alabó a la
viuda porque dio cuanto pudo ella dar.
Creo en
Jesús, creo en Jesús
Aleluya
(Creo en Jesús).
Él es el
mesías (Creo en Jesús).
Él es mi
esperanza (Creo en Jesús).
Vive para
siempre (Creo en Jesús).
Es mi
salvador.
Creo en
Jesús, creo en Jesús
Fuente:https://youtu.be/gAh2-7GXXoM




Jesús, piedra angular. Nos guía para hacer la oración con varios pasos, acciones que nos ayudan a conectar con Dios, con nosotros mismos y con los demás. Desde la fe y el silencio recorremos el camino. Buena semana.
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